Archivos de la categoría ‘Noticias y política’


 Perpetua a Videla y Menéndez: crónica de la dignidad

Fotografías: Gabriela Bazán y Gabriela Ameri

Eran las 15 y algo, casi 16 cuando el sol quemaba avenida Concepción Arenal. La calle ancha comenzaba a poblarse de chicas y chicos, gente con fotos colgando de sus pechos, banderas, cartelitos y cartelones. L@s jóvenes llegaban  puntuales, entonando cánticos, jugándole una pulseada al calor con una actitud fresca y adolescente. Unos minutos más tarde se sumaron las familias, con niñ@s y abuel@s incluíd@s.

Se montó un escenario frente al edificio que dice en la fachada Poder Judicial de la Nación, Tribunales Federales. Se armó también un recorrido fotográfico con una piolita que tenía la cara de muchas y muchos que estaban presentes mirando qué iba a pasar.

El gentío empezó a amontonarse para las 16 y pico y tod@s junt@s empezaron a cantar y a palabrear. Vari@s murgueros se movían al ritmo de los tambores, contagiando la alegría y robando una sonrisa a l@s que estaban cerca. Otr@s, en ese mismo instante, derramaban lágrimas o quedaban con la mirada perdida frente a las siluetas que representaban a los desaparecidos,  siluetas llenas de dibujos y  palabras.

Canción urgente para los desaparecidos

juicio videla menendez cordoba

“Siga el baile, siga el baile,
al compás del tamboril
Que Videla se va a Bouwer
Con Luciano Benjamín”

Más de mil personas se acercaron a decir que una lucha larga, desigual y de corazón tenía su día hoy. Vinieron a cantar bien fuerte para que escuchen esas bestias de muerte en la sala del juicio. Bestias que, a pesar de los golpes y los caídos, no nos han vencido.

Lápices y hojas en blanco  comenzaron a desparramarse en la vereda, l@s niñ@s se juntaron alrededor. Una nena empezó su dibujo con un sol que sonreía, invitando a imaginar como sería el sol  de ese día si tuviese cara con formato humano.

L@s más grandes se ubicaron a la sombra, se sentaron en el cantero, compartiendo un mate o un sorbo de agua, comentando sobre lo que vendrá, sobre ese ansiado momento que ellos estuvieron esperando durante años. Así andaban los presentes: compartiendo gestos, besos,  abrazos, sonrisas y también lágrimas.

juicio videla menendez cordoba

Una de las abuelas presentes repartía el diario “Será Justicia” mientras se tapaba la cabeza para paliar el sol. Un joven, con el diario en mano, le preguntó a otro: ¿Será Justicia?. El otro respondió que sí, que confía en que habrá justicia.

Cerca, muy cerca, algun@s representaron la represión que se vivió la semana pasada frente a la Legislatura. Eso también avisa y alerta que la lucha por  los derechos humanos enfrenta desafíos todo el tiempo. Distintas imágenes, colgadas de un hilo, exhibían la brutalidad con que la policía cordobesa reprimió a los estudiantes durante la aprobación de la Ley de Educación Provincial, vestigios recientes de aquella época infame.

El locutor, desde el escenario lleno de caras en blanco y negro, le pedía a la gente que gritara más fuerte. Que hoy es día de celebrar y, conforme a esa mala costumbre del Cono Sur, día de revivir. Por eso, el que no salta es un botón y el que no salta es un militar, porque hay que contarle a todo el mundo que Argentina hoy da un ejemplo de vida, de justicia y de democracia.

juicio videla menendez cordoba

Hubo chispazos entre las humanidades que se juntaron: nació la risa, la palabra cambiada, el abrazo.  Con rapidez y facilidad se contagió el clima de momento grande, de tarde inolvidable, de historia escribiéndose. Por eso había una cámara cada cinco o seis que uno cruzaba. Por eso se cantó el himno. Por eso gritaban que viva la patria y que se pudran en la cárcel los asesinos de hijas, hijos, padres y madres. Por eso, se pedía JUSTICIA Y MEMORIA.

No lo soñamos

Un estertor mudo del parlante generó un silencio hondo. Se apagaron por un momento los repiques, los aplausos y las voces y uno podía jurar que en el aire corría una electricidad distinta. Era tiempo de escuchar.

Tres pantallitas mostraban lo que pasaba en la sala y cuando enfocaron esos bigotes, despertaron indignación. Eran las 17.42 exactas y todos los ojos apuntaban a las pantallas; seis meses esperando este momento, más de 30 años esperando este día. Empezaba la lectura de la sentencia y hubo quien bajó la mirada, estaban los que se daban una palmadita y se abrazaban y los piecitos en punta que se asomaban  como diera el lugar  para tratar de mirar algo.

juicio videla menendez cordoba

La multitud presente dejó de hablar  y quedó inmóvil. Cuando la inmovilidad se rompió, quedó demostrada la tensión del momento: manos que prendían un pucho, manos que se apretaban, manos que tendían un abrazo, manos que parecían preparase para aplaudir,  otras que se alistaban para ser levantadas y cortar el aire con el puño en alto, gesto que sintetiza la lucha que implicó llegar a un día como hoy.

La sentencia empieza a darse a conocer. Los periodistas de todo el país centran sus cámaras en la pantalla que transmite las caras de los imputados mientras escuchan sus penas, y en las personas presentes. Adelante, contra las vallas, familiares de las víctimas escuchan con atención las palabras del Juez.

El magistrado empezó por no hacer lugar a los pedidos-pataleos-manotazos de la defensa: no hay incompetencia del Tribunal, no es cosa juzgada, no es inconstitucional. La gente esperó que avance el veredicto, pero ya apretaba las manos y levantaba las fotos de sus muertos y sus desaparecidos para que presenciaran, de alguna forma, eso que estaba pasando.

El juez dijo el nombre de Videla, dijo que es autor mediato, determinador y penalmente responsable por la muerte de 32 personas. El juez tomó aire y dictaminó: prisión perpetua e inhabilitación absoluta perpetua. Cuando pronunció la segunda palabra, el festejo de las almas afuera fue ensordecedor: aplausos, gritos de alegría, abrazos.

juicio videla menendez cordoba

Ante el anuncio de cadena perpetua a Videla y Menéndez la gente grita, festeja, se abraza, llora. Los fotógrafos más sensibles preparan su macro, saben que en ese momento la emoción llega hasta la piel. Hacen foco en esas pieles de gallina, en esas pieles de familiares que pusieron cuerpo, alma y vida para que un momento como este dé vuelta una página en la historia argentina.L@s presentes manifiestan su alegría cuando las sentencias cumplen con sus expectativas, cuando la palabra “perpetua” o “cárcel común” resuena en los televisores que hay afuera de la sala. En los momentos en que esto no sucede, cuando se escucha “absuelto”, o “se determinará si su salud le permite estar en una penitenciaría” las caras se indignan, las frentes quedan bajas, los ojos cerrados. El llanto no discrimina emociones, se derrama por igual, sea por la esperanza cumplida o por las esperanzas que aún esperan.

juicio videla menendez cordoba

Algun@s le hablaban a las fotos, a las personas en las fotos: “Te tengo que contar lo que pasó hoy”. Otr@s se mordían los labios y cerraban los ojos como si no dieran crédito a lo que estaba pasando. Y volvió el festejo y el canto con las manos entrelazadas, con los ojos como cristales. Allí también se encontraron recuerdos y miradas que hablan de la dignidad de est@s luchadores, los de hoy y los de ayer.

juicio videla menendez cordoba

La alegría que nació del dolor

El Juez anuncia que el juicio llegó a su fin. Tod@s se abrazan, las lágrimas de un@s caen sobre el hombro de otr@s y quienes estamos registrando este momento histórico nos preguntamos cuán fuerte se sentirá el latir de esos corazones mientras dura el abrazo.

Sale el abogado querellante Claudio Orosz , saltando –literalmente– de la alegría. Se posa frente a los representantes de Derechos Humanos y canta lo que antes cantaban l@s pib@s: “¡¡¡Siga el baile, siga el baile al compás del tamborín, que Videla se va a Bower con Luciano Benjamin!!!”. La gente salta y corea junto a él. L@s periodistas se le acercan, lo invaden con los micrófonos, pero él sigue saltando y cantando.

Una reportera insistente le pregunta si hubo justicia. Orosz, con la voz agitada, responde que sí, que hubo justicia. Que todavía falta para que se haga justicia completa, pero que hay más juicios por delante y permitirán acercarse a esa posibilidad. Martín Fresneda, otro de los abogados querellantes, sale de Tribunales con una mano en alto mientras con la otra sostiene el cigarrillo que fuma airoso, contento. También se acerca a las vallas y comparte la alegría con los familiares presentes. Se funde en un abrazo con Orosz, se miran, se ríen y después posan para la foto en la que esperaban estar así, con la sonrisa entre dientes.

Otra foto, como esta, quedará para la historia: es la que se sacan juntos todos los testigos que pasaron por este juicio. Levantan los retratos con los rostros de sus compañer@s desaparecidos. L@s que posan con algería indisimulable son l@s sobrevivientes de las atrocidades que cometieron los torturadores hoy sentenciados. Atrocidades que dejaron en el camino a sus compañer@s, es@s mism@s compañeras que muestran en las imágenes. La fortaleza los cubrió con la integridad necesaria para seguir adelante, pero ahora algun@s la dejan a un costado y lloran, como quien diría, “a moco tendido”.

juicio videla menendez cordoba

Las abuelas andan por ahí con sus pañuelos blancos saludando a l@s que vinieron a acompañar, desahogando la emoción en lágrimas, salando sus heridas, resguardando lo duro de tantos años de lucha en la satisfacción de un abrazo parido por esa tranquilidad de saber que much@s asesin@s ahora estarán tras las rejas.

El desafío abierto

Mientras esto pasaba, el juez seguía con la lectura de la sentencia. La cadena perpetua no es sólo  para  Videla y Menéndez , se suman también otros 14 verdugos, entre los cuales se cuentan policías. Quedará para el análisis la sombra que se proyectó con los casos que fueron absueltos y que empañaron el clima de alegría colectiva que se vivía. Sin embargo, lo que se experimentó esta tarde frente a Tribunales fue una jornada histórica. Anima a pensar en nuevas acciones judiciales que exploren las conexiones con otros espacios y sectores de la sociedad que tuvieron responsabilidad durante la dictadura.

Esa red de alianzas y complicidades quedó al descubierto. Develar esa trama es el desafío que enfrenta la Justicia, los organismos de Derechos Humanos y tod@s los que pelean por escribir la historia. Otro paso se dio hoy en Córdoba, uno muy importante. Es una nueva esperanza  para pensar y creer en la memoria como motor imprescindible y necesario para una historia más límpida, con más justicia, con menos crueldad.

Publicado en Cba Noticiashttp://www.cbanoticias.net/noticias/perpetua-a-videla-y-menendez-cronica-de-la-dignidad/2645123


Por Sol Aguirre | saguirre@cbanoticias.net 

Síntesis de notas originales publicadas en: www.cbanoticias.net/category/juicio-a-videla

Fotografías: Facundo Martínez | fmartinez@cbanoticias.net

Las palabras y miradas que se compartieron en el desarrollo del juicio a Videla y Menéndez forman un mosaico de relatos que hablan de la larga noche que se vivió a partir de 1976 en nuestro país. Intimidaciones, amenazas, aprietes. Torturas, secuestros, asesinatos a sangre fría. El Estado todo organizado para encontrar y destruir. ¿Quién podrá decir mañana que ese ayer no existió?

Estos son algunos de los testimonios más fuertes, nunca sobran las palabras para decir NUNCA MÁS.

El día que Urquiza apuntó contra Aguad


Día 8
Luis Alberto Urquiza al momento de su detención, 12 de noviembre de 1976, se desempeñaba como agente del departamento de Informaciones Policiales (D2) y estudiaba psicología. Lo acusaban de infiltrado y de haber robado armas.
Quien es querellante y testigo en la causa Gontero, contó sobre el día de su detención. Relató que el suboficial Salgado llegó a su casa de Villa Allende y le pidió que lo acompañara porque Telleldín necesitaba hablar con él. Cuando entraron a la guardia, le solicitaron que entregue el arma y con las esposas puestas lo llevaron a una pieza donde lo empezaron a ahogar con agua.
El testigo reconoció a los imputados Yanicelli y Jabour como algunos de sus torturadores. Dijo que el lunes 15 de noviembre, tres días después de su detención, lo colocaron vendado en el centro de un grupo de hombres que lo pegaron y cuando se caía lo levantaban de los pelos.
Urquiza contó que al ser liberado viajó a Dinamarca por su seguridad y volvió en el 97. Ese año se enteró que Yanicelli seguía trabajando en la policía de Córdoba, “era jefe de inteligencia criminal”. Al conocer esto se acerca al diputado Casioli quien se encargaba de una investigación sobre los cuerpos enterrados en San Vicente.
Luego se acercó a quien en su momento era ministro de seguridad, Oscar Aguad. Después de que el testigo apareció en varios medios presentando su indignación por la continua actividad de Yanicelli, Aguad le dijo que “usted hace un perfil bajo o yo no le puedo garantizar su seguridad (…) yo no puedo hacer una sangría en la policía o se me levanta la infantería”.
Por amenazas continuas volvió a Dinamarca.

Martín Mozé, sobre su papá desaparecido: ¿Lo mataron por cristiano?, ¿por peronista?, ¿por Montonero?

 

miguel angel mozeDía 15
Martín, hijo del desaparecido Miguel Ángel Mozé, relató como recuperó su identidad, a fines del año pasado y luego de un extenso juicio de filiación en el que estuvo acompañado por su familia materna, la Comisión Homenaje a la UP1, Abuelas de Plaza de Mayo e H.I.J.O.S.
“Yo no fui un joven apropiado pero no tuve la infancia de cualquier chico. No jugué con mis primos, no conocí a mi abuela”, luego de varias preguntas Martín aclaró: “Mientras yo estaba en el vientre de mi mamá, mi papá viajaba en el avión con Perón desde España”.
Pasados algunos minutos del relato, el hijo de “el chicato” nos dio a conocer la historia de su padre y lo hizo con una catarata infinita de preguntas que aún no encuentran respuestas: ¿lo mataron por cristiano? ¿por peronista? ¿por montonero?.
 
 
Miguel Ángel Mozé nació en Cruz del Eje, fue seminarista en Jesús María. Luego vino a Córdoba y estudió en la Escuela de Ciencias de la Información y siguió con el Seminario Mayor. En la Universidad Católica de Córdoba participó en el AES y perteneció a la teología de la liberación, buscaba y militaba por la distribución real de la riqueza y la justicia
Llegó a ser el Presidente de la Juventud Peronista y uno de los principales activistas de la lucha Perón Vuelve.
Según lo narrado por Martín, antes del llamado de la morgue, la familia materna se enteró por un titular de La Voz del Interior: “Subversivos intentan huir de la UP1”. Y fue allí cuando su tía y su abuela tuvieron que ir a reconocer un cuerpo de un joven de 27 años torturado y con un tiro en la cabeza. El titular decía subversivo.
 “¿Qué es ser subversivo?”, se preguntó Martín y se respondió: “Si es ir en contra, si es buscar la igualdad, el amor, la distribución, la paz; hay muchos subversivos”.

“Charo” Muñoz: “Estando estaqueada, me tiraban agua y me quemaban con cigarrillos”

Día 30

La primera testigo en declarar  ese día fue María del Rosario Miguel Muñoz, alias “Charo”, quién durante su cautiverio en la Unidad Penitenciaria Nº1 fue estaqueada en el patio de dicho establecimiento por órdenes del teniente Alsina. Este método de tortura fue aplicado días después al detenido René Moukarzel.
Muñoz fue detenida en diciembre de 1975. “El día de mi detención estaba estudiando para rendir un examen, en un momento me dormí y cuando desperté tenía en frente a 8 personas que me apuntaban con armas y me empezaron a golpear”, relató la testigo. Luego fue trasladada en un auto al Departamento de Informaciones D2.
El 14 de abril las detenidas son retiradas de sus celdas y llevadas al patio, las pusieron contra la pared, comenzaron a acosarlas y las hicieron desnudar. Luego las llevaron nuevamente a las celdas y las dejaron sin sus pertenencias, sólo con la ropa que tenían puesta.
Según la testigo, tanto los militares, como los gendarmes, les realizaban a las detenidas requisas vejatorias y maltratos  físicos y psicológicos. “Cuando almorzábamos muchas veces nos metían la cara dentro del plato de sopa caliente, también nos cortaban el pelo”, indicó.
“Nosotros fuimos torturadas por los suboficiales que se ilustraron de una manera monstruosa. Luego se convirtieron es asesinos fusilando a las compañeras”.
La declarante narró los traslados de las detenidas que luego fueron fusiladas en simulacros de enfrentamientos o en falsos intentos de fuga.
Respecto al Teniente Alsina, comentó: “Un día Alsina me apartó de las demás detenidas y me dijo que yo no tenía cara de guerra. En el plan de exterminio, no sólo mataban a las personas sino también los atacaban moral y psicológicamente”.
A finales de junio la testigo fue trasladada por orden de Alsina al calabozo de castigo donde mantenían a los detenidos a pan y agua. Luego de permanecer 8 días en esas condiciones una celadora le alcanzó un plato de comida en secreto, hecho que hizo enfurecer a Alsina. Ahí la detenida fue llevada al patio y estaqueada al suelo.
Charo Muñoz  comenta la brutalidad a la que se sometía a los detenidos. “Estando estaqueada me tiraban agua y me quemaban con cigarrillos, en un momento trajeron a dos compañeras a las que hicieron pintar las paredes del patio con cal a mano desnuda y a otra le pedían que me echara agua. Vi en ese momento su cara de horror pero le dije: hace lo que él te dice, para que no la castigaran a ella también”.
Durante este episodio había familiares visitando a los presos comunes, por lo que María del Rosario Miguel Muñoz comenzó a gritar para que la escucharan. En ese momento, le colocaron una soga al cuello para provocarle asfixia. La tortura duró aproximadamente seis horas.
“Los militares tuvieron la suerte de tener enemigos intelectuales, trabajadores y estudiantes formados y de buena familia”.  Después de dejar claro quienes eran los enemigos de los militares, Muñoz comenta su deseo:” Espero que el estar ahora frente a la Justicia les genere lazos que los acerquen un poco más a la humanidad”.
Al día siguiente, realizan nuevamente el traslado directamente a Buenos Aires, al Penal de Devoto.  Allí permaneció hasta 1979, año en el que recuperó su libertad.

“Charlie” Moore: “Nunca participé ni entregué a nadie, me explotaron como a un esclavo”

 

charlie moore
Día 32
La audiencia número 32 del juicio a Videla comenzó con una particularidad nunca antes vista en este juicio. Desde Inglaterra, y mediante el sistema de videoconferencia, brindó su testimonio Carlos Raimundo “Charlie” Moore.
Este hombre es un ex militante del Ejercito Revolucionario del Pueblo (ERP) señalado por numerosos testigos de este juicio como colaborador activo de la represión ilegal. Según los testigos,  estando alojado en el D2 durante la dictadura, “Charlie” Moore habría realizado violentos interrogatorios y participado en las sesiones de tortura.
“Jamás pensé que iba a llegar el día en que yo pudiera contar mi historia”, fueron las palabras con las que rompió el hielo “Charlie” Moore y comenzó con su tan esperado testimonio.
“Charlie”, que permaneció 6 años detenido en la D2, fue testigo presencial de múltiples episodios de torturas y muerte y añadió que tenían particular saña hacia las mujeres.
“El trato en el D2 era inhumano, al principio no nos daban comida, se la habían agarrado conmigo por la trayectoria que yo traía (…) El trato a las mujeres era peor que a los hombres, se ensañaban. Las prácticas eran el submarino, la picana (…) La “Cuca” Antón torturaba a mi mujer sin interrogarla, la picaneaba y se reía”.
Luego de ésto, Moore describió numerosos casos de fusilamientos en el mismo D2 y fue testigo del episodio en el que el policía detenido Urquiza recibió un disparo en la pierna que luego fue presentado como un enfrentamiento entre éste último y su torturador.
“Mataron a 2 chicos y una chica en el otro patio y al mismo tiempo mataron a otra que estaba detenida por averiguación de antecedentes. También recuerdo el caso de una detenida ítalo-argentina que fue traída por Romano, Flores y otros más. A ella le arrancaron la mitad del cráneo de un escopetazo a quemarropa y además la remataron con una 45” relató el testigo.
También presenció el episodio que derivó en la muerte de Diana Fidelman. Moore aseguró que de todas las detenidas que pasaron por la D2 con Fidelman fue con la que más se ensañaron por ser judía.
La declaración del controvertido Charlie Moore dio que hablar en el juicio.

Oscar Samamé: “Me impresionó la mirada del gato Gómez, era diabólica”

 

oscar samame
Día 37

La trigésimo séptima audiencia del Juicio a Videla, realizada en los Tribunales Federales Nº1, comenzó con el testimonio de Oscar Samamé. El testigo es abogado y fue detenido en 12 de noviembre del 76.
Samamé es retirado de su domicilio por personas de civil, que pertenecían al Departamento de Informaciones D2, y trasladado en un Peugeot blanco a la sede de Informaciones. “Estuvimos siempre vendados y esposados. A un detenido, Urquiza, le pegan un tiro aduciendo que se quería fugar”, declaró.
“A mi hermano Horacio lo detienen antes que a mí, cuando llego a informaciones me encuentro con él, estaba muy maltratado. No lo podía ver pero sabía que era él, me dijo que estaba bien” sostuvo Samamé.
5 de noviembre. La noche que ocurre el episodio de Urquiza el personal de la D2 estaba de festejos por el día del policía. El testigo afirmó que Gontero le dijo otro oficial  que le había disparado a Urquiza porque el detenido había intentado arrebatarle la pistola. “Yo lo pude ver a Urquiza porque lo tiraron en un baño” afirmó Samamé.
Sobre el “Gato” Gómez afirmó:
“Un día me llevan a una oficina en donde me levantan la venda y puedo ver a una persona que después me enteré que era el gato Gómez. Me impresionó su mirada, era una mirada diabólica”.

Luis Baronetto: “Toda la trama de complicidades, aunque no les alcance el perezoso brazo de la justicia, va a quedar en evidencia”.

 

vitin baronetto
Día 3
El proceso judicial en marcha toca muy de cerca a este funcionario municipal, ya que aquí se juzga también el asesinato de su esposa Marta Juana González de Baronetto, quien era maestra y catequista, militaba en Montoneros e integraba el Partido Peronista Auténtico. Marta fue detenida en agosto de 1975 junto a su esposo, llevada al D2 y luego trasladada a la Unidad Penitenciaria Nº1.
Entonces, en lo que fue la seguidilla de acontecimientos, el 11 de octubre de 1976, a los 26 años y poco tiempo después de dar a luz,  Marta Juana González de Baronetto fue asesinada en un fraguado intento de fuga junto a otras 6 personas: Jorge Oscar García, Pablo Balustra, Florencio Esteban Díaz, Miguel Ceballos y Oscar Hubert. Además, también está bajo la lupa el nacimiento de su hijo en cautiverio, Lucas Ariel, en julio del ´76 en la UP1.
Así, el funcionario accedió a dialogar con CbaNoticias en uno de los momentos que dejan las extenuantes audiencias por la causa UP1 y Gontero. Y entre una de sus primeras afirmaciones dijo: “Para mí, (este juicio) es positivo, porque de alguna manera viene a saldar una deuda de 34 años que tenía la Justicia Federal de Córdoba”.
Por otra parte, Baronetto remarcó la particularidad de la causa en lo que respecta a la “abundancia de pruebas”, debido a que las víctimas fueron personas legalmente detenidas que fueron retirados de la cárcel.

Trama de complicidades

Pero lo realmente llamativo de la causa -según el funcionario- es la “trama de complicidades” que en definitiva facilitó el accionar de la última dictadura militar. “Me parece que viene a poner sobre el tapete que el terrorismo de estado fue aplicado, ejecutado por las Fuerzas Armadas y consensuado por un sector importante de la sociedad argentina”, asestó Baronetto. Además, afirmó que siempre ha habido una parte que saca provecho de su relación con los estamentos de poder, que cuando no ha podido “en el marco de la democracia”, ha apelado a las fuerzas armadas.
Por eso recalcó algo que se viene escuchando en varios de los testimonios alusivos a la causa, que “esos sectores van a aparecer en este juicio como cómplices y beneficiarios del terrorismo de estado”.
De esta manera habló de la rememoración de jueces, secretarios de juzgado, defensores oficiales. Además se refirió a los “responsables políticos”, que ya en el marco de la democracia “lejos lejos de promover alguna investigación judicial, como son todos los delitos que cometieron los de la D2, los ascendieron”. Así nombró por ejemplo la situación del actual imputado Yanicelli, que recién fue dado de baja en 1997 con el grado de Comisario Mayor.
En sintonía con esto, Baronetto fue optimista y dijo que en el debate va a aparecer toda esta “trama de complicidades”.
“Pero esto, lejos de ser un dato menor, cobra vital importancia, porque sino pareciera que los militares pudiesen haber matado a tanta gente sin que nadie dijera nada. Y en realidad sí, dijeron. Muchos sectores dijeron que sí, que había que matar, que había que aniquilar. Y eso sectores, aunque no les alcance el perezoso brazo de la justicia, va a quedar en evidencia que fueron cómplices”.


Por Sol Aguirre |saguirre@cbanoticias.net

Día 17
La audiencia de este miércoles fue conmovedora. Las visitas ilustres continuaron con la presencia del teólogo brasilero para la liberación Leonardo Boff e integrantes del Movimiento Campesino de Córdoba.

Diferencias entre los testimonios

A las 10.40 declaró Omar Farías, gendarme que cumplió tareas en la UP1 durante el 76. Su testimonió causó controversia porque fue diferente al de Enrique Asbert, legislador provincial por la Concertación Plural. El día martes el testigo Asbert lo había mencionado a Farías al afirmar que fue él quien le ordenó hacer flexiones. Tras esta situación Asbert habría quedado tendido en el piso mirando la escena en la cual asesinaron a Bauducco. El ex gendarme negó las palabras de Asbert, desconociendo esta escena. Por este motivo, la fiscalía y las querellas pidieron un careo entre los declarantes. El pedido fue rechazado por el Tribunal, que solicitó una investigación aparte para saber quién está diciendo la verdad.

Carlos Ávila: “El terror continúa hasta hoy”

Carlos Ávila (68) fue el encargado de realizar un recuento de lo vivido durante su detención, que duró desde mayo de 1975 hasta octubre 1983. El testigo relató que cuando lo detuvieron no supo adonde estaba y que durante esa época “se vivieron momentos muy difíciles”. El hombre, por aquel entonces obrero del sindicato petrolero, comentó que lo llevaron encapuchado a una pieza donde lo golpearon a puñetazos, con gomas y zapatazos. “Me sacaron la capucha y vi a tres personas, a dos las conocía. Uno era ‘Charlie’ Moore y otro era ‘Pipo’ Romero”. Sobre Romero dijo que “era un hombre que había pertenecido a una organización política y aparentemente se habría quebrado y estaba colaborando con la tortura”.

Ávila relató cómo lo golpearon, hasta que lo desnudaron atándolo de pies y manos contra una cama.

“Alcancé a ver un aparato rojo con un reloj y muchos cables. Conocí la picana”, reveló. El testigo dijo que cada vez lo picaneaban más, incluyendo sus genitales. “Sentía que el cerebro me estallaba, hasta que no di más”.

Vinculó esta tortura a la fuga del Buen Pastor, que se habría dado esa misma noche y sobre la cual lo interrogaban, aún cuando él afirmaba desconocer el hecho.

Luego lo llevaron a una sala de primeros auxilios, donde determinaron que tenía tres costillas rotas. Lo trasladan a la D2, donde conoce a la `Cuca´ Antón, quien le informó que le iban a tomar declaración. Allí le advirtieron “firmála sí o sí, sino te reviento”.

El testigo aseguró que lo dejaron tirado en el patio, donde había otros presos, entre quienes recordó a `Coni´. Ávila relató la amenaza que este joven sufrió por parte de `Charlie´ Moore, quien le afirmó: “quizás zafes de ésta, pero escondéte porque cuando te vuelva a ver te reviento.” También recordó la presencia de una mujer mayor, `La Tía Pereyra´, que era “muy torturadora”.

De allí lo llevaron a la Penitenciaría de San Martín, lugar en el cual no lo recibieron debido al estado de deterioro en el que estaba. Pasó por la Cárcel de Encausados y luego fue destinado a la UP1.

El declarante rememoró la muerte de Cristian Funes y de René Moukarzel.

Se refirió a la cruenta tortura que en pleno invierno padeció Moukarzel: “Se le reventó el corazón por estar a siete grados bajo cero”.

Un guardia cárcel, que era de Frías y conocía a la familia de Moukarzel, le dijo que no sabía cómo le iba a explicar a la familia lo que le había pasado y le confió que el teniente Alsina lo había matado. Ávila afirmó: “Sobre Alsina se han dicho muchas cosas. Siempre lo han caratulado como un tipo muy agresivo, al que no le interesaba si la persona quedaba tuerta, amarilla o verde”.

Respecto a la manera en que fueron torturados, sentenció: “No eran hombres, eran mentes asesinas vestidas con uniformes militares”. Para no dejar dudas respecto a sus dichos, el testigo comentó los sufrimientos que soportó junto a sus compañeros cuando los arrojaron al piso, que tenía olor a cloaca. “No podía respirar. Me pegaron y me dijeron que levante la cabeza” Continuó detallando las consecuencias de la golpiza que le dió un militar: “Cuando levanté la cabeza me pegó una patada y me estrelló la cara contra el piso”. Entonces quedó con la nariz y un diente quebrado, sin poder abrir la boca y sangrando. Al pedir un médico el guardia lo llevó “cuerpo a tierra” hasta el hospital.

El declarante relató cómo murió Raúl Bauducco durante la requisa masiva en el patio de la UP1, cuando “por más de setenta y dos horas” obligaron a los detenidos a estar parados, con los brazos en alto. Ávila afirmó que en ese momento un cabo -de quien luego sabría que era Miguel Ángel Pérez- golpeó a los presos, aunque a `Paco´ Bauducco lo desmayó. Le ordenó que se levante pero, según dichos del testigo, “Bauducco no se levantaba porque después de estar tantas horas con los brazos hacia arriba contra la pared los brazos no le reaccionaban, no los podía mover.” El cabo Pérez amenazó con matarlo si no se levantaba, consultó con el teniente Enrique Pedro Mones Ruiz y concretó su amenaza, fusilando a quemarropa a Bauducco.

Sobre Pablo Balustra comentó que “quedó hemipléjico” porque “en una requisa habían encontrado un cigarrillo, aparentemente debajo de su cama”. Entonces “le pegan a Balustra con un botín, querían hacer que se levantara y no se podía levantar”.

Para cerrar su testimonio, Ávila manifestó que “uno se vuelve a encontrar con el horror”. Ejemplificó esto con su propia experiencia, ya que se casó con una mujer que durante la última dictadura estuvo detenida. “Violaron a la hermana de mi mujer, que era menor, le desaparecieron a dos hermanos, le quemaron la casa de su familia, los Casas”. Luego advirtió que “el terror continúa hasta hoy” ya que a los militares “tienen la posibilidad de verlos acá sentados, mientras nosotros buscamos a nuestros desaparecidos”.

 Carlos Ríos: “Fue una masacre a palos”

Continuó el testigo número 27 del juicio, Carlos Ríos, quien era miembro del Sindicato de Automotores Perkins. El declarante afirmó que cuando los militares iban a los pabellones 6, 8 y 9, donde estaban los integrantes de gremios y organizaciones, “entraban y nos molían a palos”. Tenían “palos de caucho con pila y tachas en la punta, con eso nos daban descarga eléctrica”.

Fue él quien se encargó de detallar el asesinato de Bauducco, con quien estuvo en la UP1.Relató que hubo requisa en el Pabellón 6, en donde llevaron a los detenidos al patio, “los hicieron desnudar y les dieron una paliza tremenda.”

Allí vio cómo le pegaban a todos, “fue una masacre a palos”. Pero a Bauducco le daban en la espalda y en la cabeza, por lo que “quedó semi inconsciente, con el homóplato fracturado, en el piso”. Al igual que la declaración de Ávila, Ríos afirmó que tras la orden del teniente Mones Ruiz el cabo Pérez “caminó hasta donde estaba Bauducco y le hacía señas para que se levantara, sacó la pistola y le metió un balazo en la cabeza”. El testigo explicó que la situación le pareció increíble: “Yo creía que era un simulacro de fusilamiento pero no, era cierto”.

La percepción de Ríos no es casual. Coincide con el relato de Ávila que da título a esta nota, la idea de que tanta crueldad parece inhumana. Pero lo lamentable es que fueron hechos reales y humanos. Y por eso merecen justicia.

Fotografía: Archivo CbaNoticias / Facundo Martínez

Publicado en CbaNoticias: http://www.cbanoticias.net/informe-especial/juicio-videla-y-menendez-carlos-avila-%e2%80%9cno-eran-hombres-eran-mentes-asesinas-vestidas-con-uniformes-militares%e2%80%9d/1880312


Día 15
“Quiero que mi esposa me recuerde como un héroe”, éstas fueron las palabras finales de Pablo Balustra, quien que quedó parapléjico por las golpizas recibidas en la Unidad Penitenciaria N°1 (UP1). Guillermo Birt, que atestiguó hoy en el llamado “Juicio a Videla” fue el encargado de citar las palabras de Balustra, delegado sindical que tenía 33 años cuando fue asesinado.

Birt, testigo de esta décimo quinta audiencia fue detenido el 30 de abril del 76 en La Ribera y luego lo trasladaron a la UP1. “Ahí fui acometido con un sable por la espalda, me llevaron corriendo y sangrando a enfermería”. Debido a la gravedad de la herida Birt debió ser trasladado al Hospital de Urgencias donde encontró a Balustra en estado de coma, quien tiempo después sufrió otra internación. Birt compartió ocho meses de detención junto a él, período durante el cual lograron formar fuertes lazos: “Me hice amigo de Balustra. Hablábamos de nuestra familia. Era un obrero comprometido, con militancia sindical. Tenía mucho idealismo, estaba convencido de sus principios.”

El testigo aseveró que Balustra le hizo saber las amenazas que sufrió durante su detención. Los militares le habían dicho que “están por hacer volar el paredón del dique y ustedes van a ser los primeros”. Birt recordó que mientras Balustra agonizaba en su camilla mencionó a “un mayor del ejército” como el responsable de las amenazas.

Luego, conmocionado, describió los últimos días de su compañero y amigo: “Antes de su muerte cayó en una pesadumbre muy grande de la que yo trataba de sacarlo, pero él estaba muy cerciorado de que las cosas venían en serio”.

Según Birt, a Balustra “le dijeron que estaba condenado a muerte”. Durante sus últimos minutos de vida, además de las palabras en alusión a su esposa, lanzó un “Viva Perón” con una actitud que fue descripta como “un alarde de grandeza y fortaleza”.

El declarante también compartió las últimas horas de vida de José Moukarzel, sobre quien recordó que “no lo reconocieron ni sus propios amigos” debido a que “tenía el cuerpo morado, negro, con un ronquido terminal”.

Birt confirmó que “la penitenciaría fue la base de la represión del ejército” porque todo el tiempo los amenazaban y les mostraban armas. Con la voz entrecortada hizo alusión a tres casos de tortura de las que fue testigo: Romero,“que vino todo picaneado”; Rosetti, “picaneado de tal manera que los médicos decían que le habían agujereado el pene” y “un gremialista al que ya le había agarrado psoriasis, tenía una llaga impresionante”.

Después le tocó el turno de declarar a Alfredo Mendiolaza, quien estuvo durante 23 meses detenido y afirmó, quebrado, “el daño que me han hecho es irreparable”.

Cuando él ingresó a la UP1 fue testigo de la puñalada que un militar dió a Birtz. Así lo explicó: “La sangre me manchó los zapatos, ellos dijeron ¿viste los que les pasa por escaparse? (…) pero nosotros estábamos adentro de un penal, con gente armada, ¿quién iba a querer escaparse?”.

Mendiolaza describió la incomodidad que uno de los militares sufrió cuando él le dirigió la mirada: “Como eso lo sacó de quicio me dió puntazos en el pecho”. Los dos testigos se refirieron a un cabo, cuya descripción física coincide con la del imputado Miguel Ángel Pérez.

Respecto a las consecuencias que la última dictadura dejó en su vida, el testigo contó que -una vez libre- no pudo recuperar su trabajo en la empresa Renault por orden del Tercer Cuerpo del Ejército, que lo sumó a su “lista negra”.

Tardé 20 años en recuperarme. Mis hijas ya son grandes, no pudieron estudiar, apenas pude alcanzar a darles de comer. Mi mujer quedó afectada de los nervios”, afirmó Mendiolaza. Después de estas palabras, la sala entera se mantuvo en silencio. Fue uno de esos silencios que dicen mucho.

Fotografía: Archivo CbaNoticias / Facundo Martínez

Publicado en: http://www.cbanoticias.net/informe-especial/juicio-videla-y-menendez-alfredo-mendiolaza-%e2%80%9cel-dano-que-me-han-hecho-es-irreparable%e2%80%9d/1835106


Fotografía: Facundo Martínez
 
Día 4
 
(CbaNoticias) El martes 13 comenzó la cuarta audiencia del juicio por las causas  conocidas como UP1  y Gontero. Muchos atribuyen a este día connotaciones negativas y, aunque en la sala no hay lugar para las supersticiones, las emociones afloraron en todo momento. No fue para menos: algunos acusados declararon y mostraron la impasibilidad que los caracteriza. Todos afirmaron ser inocentes de los cargos por los cuales se los imputa. La mayoría de ellos decidieron no declarar.
Los que sí lo hicieron demostraron que la vergüenza es una de las cuestiones con las que saben jugar bien a las escondidas. El momento más paradójico del juicio tuvo lugar cuando algunos de los imputados, continuando con una estrategia de defensa repetida, pusieron en duda las actuaciones de  la jueza Garzón de Lascano y el camarista Luis Rueda durante la última dictadura.
 
La jornada tuvo su inicio a  la hora 10:15 con las declaraciones del ex policía Carlos Alfredo Yanicelli, quien fue auxiliar de la Policía e integrante del Departamento de Informaciones Policiales D2 como encargado de la División Investigación de la Información de la Brigada de Inteligencia. El acusado, conocido por sus víctimas como “El Tucán”, negó ante los jueces que ese apodo le haya pertenecido.
 
Yanicelli,  también integrante del Comando Libertadores de América, no se hizo responsable de los hechos que le adjudican y respecto a la D2 sostuvo que “nunca fue centro clandestino de detención”. Sin embargo, admitió que “por directivas de la Justicia Federal los detenidos permanecían esposados y vendados” en ese lugar. Este ex policía, acusado de torturar en la D2, dijo que él “trabajaba sobre prevención de los delitos subversivos”, sin participar de acciones ilegales.
 
El acusado cuestionó a la Justicia Federal vigente en aquel momento y solicitó una confrontación cara a cara con los funcionarios judiciales y quienes lo culpan por delitos de lesa humanidad. De esta manera, intentó crear polémica cuando acusó al actual camarista Federal en Córdoba, Luis Rueda quien – según afirmó- “trabajaba para los servicios de inteligencia” de las fuerzas armadas. Para “probar” sus dichos presentó ante el tribunal una fotografía en la cual supuestamente Rueda queda involucrado.
 

En esta cuarta audiencia otro de los acusados que accedió a declarar fue el ex policía Juan Eduardo Molina, quien también negó los hechos por los que se lo imputa. Fue él quien lanzó, con actitud frívola: “No combatíamos jóvenes idealistas, combatíamos jóvenes delincuentes”. Además, desligó la responsabilidad del accionar policial en -según sus palabras-  la “represión a los subversivos”  y la adjudicó a la Justicia.
 
Después de esta  acusación, dos de los abogados defensores pidieron al Tribunal que la Fiscalía de turno investigue a los ex y actuales funcionarios que los acusados nombraron como “supuestos” involucrados con lo actuado por las fuerzas durante la última dictadura militar.
 
Molina aseveró: “No veo por qué tengo que estar acá”. Sin embargo se contradijo, asumiéndose como “delincuente” cuando afirmó que los juzgan por “estos delitos que ocurrieron treinta y pico de años atrás”.
Continuó con su contradicción al contar cómo había reprimido en un intento de asalto. “Debido a esto, soy cuestionado por ser un hombre de acción. Sin embargo, en aquella época, el Jefe de la Policía me felicitó y hasta recibí una medalla”, afirmó.
 
Martín Fresneda, abogado querellante, advirtió que “está claro que los responsables fueron las instituciones y organizaciones que servían de engranaje del Estado”. El abogado querellante  afirmó que ya suponían que los imputados intentarían “licuar las responsabilidades atribuyéndoselas a la Justicia Federal”.
 
Alrededor de la hora 14 concluyó una nueva audiencia en donde las declaraciones de los acusados vinieron con libreto armado y estrategias discursivas de por medio. Los testimonios que se iniciarán mañana serán, sin lugar a dudas, un gran aporte en la búsqueda de la verdad. Una verdad que no sabe de olvidos ni perdones.
 
Ejercieron el derecho a declarar 11 acusados: Marcelo Luna, Ricardo Cayetano Rocha, Calixto Luis “Chato” Flores, Luis Rodríguez, Miguel Ángel “Gato” Gómez, Hibar Pérez, Fernando Martín “El Tuerto” Rocha, José Paredes, Rodolfo Gustavo Salgado,  Graciela “Cuca” Antón, Alberto Luis “Chatarra” Lucero. Entre ellos hay imputados  por la “causa Gontero”, en la cual se investigan secuestros y torturas de cinco ex policías y un civil en el D2 . Algunos de los imputados  suman a esta acusación  otras  por la  “Causa UP1”, en la que se examinan los asesinatos en simulacros de fuga de 31 presos políticos

  

 

“Sin conciencia de la opresión no hay realidad opresiva.

La conciencia es tal cuando asume la historicidad de su opresión y por ende,

su necesidad y posibilidad de transformación”.  José Pablo Feinmann

Algunos de los malditos huevos de la serpiente dictatorial

La última dictadura militar, que duró desde 1976 hasta 1983, fue la serpiente que más veneno desparramó por el suelo argentino. Los dictadores Videla, Viola, Galtieri y Bignone fueron parte de la cabeza de esta animalada humana que arrastró a nuestro país hasta sus más indignas condiciones.

 Los objetivos de los militares dejaron sus marcas en nuestra historia democrática: reorganizar la Argentina conforme a la doctrina neoliberal, reprimir y aniquilar sujetos sociales y políticos con conciencia crítica  e instalar la cultura del miedo.

El imaginario cultural  que se sostuvo durante esos años  (y que lamentablemente tiene repercusión hasta nuestros días) quedó hecha símbolo en la revista Gente de 1975: se representaba al cuerpo joven y robusto de la patria “violada” por la infiltración subversiva. Los supuestos que esta imagen implicaba y el apoyo o la indiferencia social dieron lugar a  que el terrorismo de estado destruya la subjetividad cultural, dejando individuos resignados, despolitizados.

30.000 desaparecidos forman parte de la indeseable herencia  de una dictadura sangrienta que con métodos inhumanos torturó “hasta a los tímidos”*.

Está lejos del alcance de estas líneas analizar cada uno de los efectos que  hoy hacen de la pasividad un mandato social con pocas excepciones. Pero, a pesar de ello, le pido a Ud., lector/a que  lea y luego relea con detenimiento el párrafo siguiente.

En el libro “Culturicidio”, F. Romero enumera varias consecuencias de las atrocidades dictatoriales que hoy se manifiestan de diferentes maneras: “pensamiento acrítico, ahistórico, meramente reproductor-memorístico del discurso neoliberal, culto al individualismo más egoísta, prédica fascista- clasista-racista, machista, aceptación pasiva de las diferencias e injusticias sociales como dato natural y necesario de la realidad, no lectura y  desvalorización social del conocimiento, completa ignorancia y desconfianza hacia la política, imagen endemoniada de la juventud militante, descompromiso social, economicismo clasemediero, exitismo y triunfalismo”.

Si es que ya se ha tomado la molestia de releer: ¿acaso no le parecen estas palabras una radiografía de gran parte de la sociedad  argentina actual?…

La colonización pedagógica cultural de la última dictadura fue devastadora y nos quitó hasta la capacidad de pensar. ¿Ejemplos? Sobran, sólo a modo ilustrativo cito algunos.

Los militares quemaron un millón y medio de libros del Centro Editor de América Latina. Ante semejante cifra quizás usted piense que estas veinticuatro toneladas y media de conocimiento ardieron en el fuego en diferentes momentos durante los años de la dictadura. No, se equivoca. Esta atrocidad se dio en un sólo día: el 26 de junio de 1980.

Imagínese como se decapitó el pensamiento  durante los siete años en los que los militares estuvieron al poder.

Leer, esa  imprescindible actividad que actúa como un abdominal para la inteligencia, se convirtió en mala palabra, en “acto subversivo”.

 La censura sobre las letras hizo quecantidades de libros queden bajo tierra, y los pocos que circulaban respondían a los intereses militares.  En los establecimientos educativos se difundieron dos listas: una de “textos censurados” y otra de “autores permitidos”. Salvo excepciones,  el “catálogo para el lector” se repitió como  un “padrenuestro”-en esa época en la que la palabra  “Padre” era  evocada para prostituirla, usándola   para justificar los actos más inhumanos-.

La dictadura vació de sentido nuestro lenguaje, nos robó el poder de las palabras. Es vergonzoso, por ejemplo, que varios manuales escolares y unos cuantos libros de historia llamen “Proceso de Reorganización Nacional” a los siete años que marcaron con sangre nuestra historia. Urge preguntar: ¿Qué se re-organizó?

El poeta Juan Gelman sabe del significado de las palabras y también del sufrimiento que causó y dejó la última dictadura  -estuvo exiliado, su hijo y su nuera forman parte de la lista de desaparecidos.

Fue él quien propuso crear nuevos términos para aludir a lo indecible: menciona a la “desmadrecía”, el “padrecimiento” y los “deshijados” como maneras de nombrar el punzante dolor que se quiso silenciar.

Aún no nos pueden explicar que cosas se re-organizaron pero sí sabemos cuáles se sepultaron. Entre ellas, la cultura, la palabra y también la práctica social del “nosotros”.

En las universidades cualquier tipo de conversación creaba sospecha y circular en grupos era pecado. El “nosotros” quedó desterrado y hasta  en la matemática se eliminó cualquier referencia a la pluralidad. La censura abarcó también a la teoría de los conjuntos por considerar que “fomenta la idea sovietizante de lo colectivo y de los agrupamientos como relación indispensable para solucionar un problema”.

Pensarnos haciendo y diciendo junto a otros siempre nos salva de la triste vaciedad que implica una vida planteada en términos individualistas. Pero el “nosotros” fue deslegitimado, prohibido, perseguido, picaneado y desaparecido en Argentina.  Con él mutilaron la memoria, la imaginación y cualquier posibilidad de acercarse a la libertad de pensamiento.

La cultura del miedo se nos hizo carne, hasta el día de hoy, de distintas formas: negación explicitada en el famoso “acá no pasó nada”; desmentida en la frase “no hay desaparecidos”; racionalización en el “se podía caminar tranquilo por la calle”; identificación en el “algo habrán hecho” y aislamiento en el “no te metas”.

La esperada democracia que se restituye en el 83 trae nuevos aires, pero en muchas bocanadas aún se siente el olor del veneno desparramado por la serpiente de la dictadura.

Nuevos y buenos aires donde quedan algunos malos y viejos olores

La democracia vuelve de la mano de Alfonsín y, a pesar de las esperanzas que suscitó con el Juicio a las Juntas militares, cuando se aprueban las leyes de “Obediencia Debida” y “Punto Final” el escepticismo y la idea de que “no se puede” contra la impunidad desmovilizó  a muchos.

El informe que se  presenta en el libro “Nunca Más”, si bien es un significativo aporte de testimonios sobre las atrocidades cometidas durante la dictadura, destina muy pocas páginas a explicar el contexto de los hechos y sus porqués. La Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas defendió la “teoría de los dos demonios”: los militares excedidos en sus represiones y los “guerrilleros” que intentaron “subvertir” el orden, generando la intervención de las fuerzas armadas. Se convirtió así a los militantes en los responsables del terror en que estuvo inmersa Argentina. Los logros de la CONADEP se opacan en estas concepciones y en la idea de que la sociedad fue mera víctima, sin calidad de sujeto social ni político.

Cuando estalla  la hiperinflación  la cultura del trabajo queda vaciada y la lógica de “zafar” se instala. Este contexto, sumado a la despolitización, permiten que la doctrina neoliberal menemista se ejerza con pocas críticas. Las similitudes entre las políticas dictatoriales y las de Menem  en materia educativa no son pocas: el desfinanciamiento del presupuesto universitario; la falta de responsabilidad del Estado; su abandono de las tareas de investigación; la descentralización de los planes de estudios; la idea de que la educación es una mercancía que se ofrece como un servicio privatizado y no como un derecho universal.

Con este panorama el “sálvese quien pueda” y  la fragmentación social llevan al individualismo a su máxima expresión.

El olvido está llenándose de memoria

El 2001 marcó una grieta en el consenso de los argentinos sobre la validez del neoliberalismo como único sistema  de pensamiento posible. Entre esos quiebres, los reclamos populares se hacen escuchar y la sociedad se muestra desilusionada de sus políticos, pero aún defraudada apuesta a construir. Este proceso de transición marca nuestro presente. Estamos en un contexto que se muestra de difícil convivencia política, pero con  propuestas que incitan a la esperanza. La reconstrucción de lazos sociales imprescindibles se plantea  como posibilidad. Una respetable política de Derechos Humanos, la reapertura de los juicios a los militares, la promulgación de una nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual e innovadoras propuestas para la Educación  son signos reconfortantes de este gobierno.

Fontanarrosa hizo decir a su personaje Inodoro Pereyra: “La historia lo juzgará. Pero tiene el mejor de los abogados: el olvido”. Aún cuando las críticas al gobierno actual son muchas-y muchas de ellas válidas- es alentador que existan políticas  que fomenten el ejercicio de la memoria. Esa memoria que L. Gieco sabe describir tan  bien cuando canta que es “refugio de la vida y de la historia”.

[Publicado en Semanario “El Regional” y Agencia Cba noticias/ Marzo del 2010]

Link: http://www.cbanoticias.net/noticias/el-veneno-dictatorial-que-queda-en-las-venas-argentinas/1180025

*Declaraciones del gobernador dictatorial de Buenos Aires, Ibérico Saint Jean

Fuentes consultadas:

-Lanata, Jorge: “Argentinos” Tomo 2. Ediciones B.

-Seoane, María: “Argentina” . Editorial Letras de crítica .

-Romero, Jorge: “Culturicidio”. Editorial Librería de la Paz.

-Informe de la CONADEP: “Nunca Más”. Eudeba.


 

Si Roberto Galán aún estuviese en la pantalla argentina con su programa Yo me quiero casar, ¿y usted? es probable que en algunas de las emisiones sólo se presenten hombres  o sólo mujeres, sin integrantes del sexo opuesto con quien pretendan casarse. Pasa que hoy en nuestro país muchos claman por la aprobación del matrimonio homosexual. El tradicional dicho “las nenas con las nenas, los nenes con los nenes” surtió efecto. En la actualidad, el tema está en el tapete y forma parte de la agenda mediática y política.

En estos días la polémica sube la temperatura en la capital cordobesa, donde evangelistas y católicos convocaron a una marcha contra la aprobación del matrimonio homosexual mientras la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Trans y Bisexuales (FALGBT) organizó un picnic abierto para que se sumen quienes apoyan al casamiento. Las manifestaciones a favor o en contra del proyecto de ley no son casuales: el tema promete tratarse en el Senado en el mes de julio, después de que logró media sanción en la Cámara de Diputados. Los senadores serán los encargados de dar la sentencia final respecto a esta propuesta de equiparar las uniones entre personas homosexuales a las de las parejas heterosexuales. Cuando muchos no saben cómo salir del matrimonio, no son pocos los que  reclaman por ingresar a esta institución que ya es una tradición en los hechos y en el Derecho.

Debatir, un ejercicio político olvidado

El proyecto de ley sobre el matrimonio homosexual tuvo, al menos en la Cámara de Diputados, el mérito de  que nuestros políticos hagan acto de presencia en su recinto e intenten ejercitar aquello que deben pero no pueden o, en el peor de los casos, no quieren hacer: debatir. Entre algunas cuestiones inéditas estuvieron las más de doce horas de discusión y la democrática disposición de que todos los bloques tuviesen la libertad de acción de sus integrantes al momento de votar.

En la discusión política y también en las calles los opositores calificaron a la homosexualidad como  “antinatural” e hicieron hincapié en los “males” que podría traer una reforma. Tal es el caso del arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, quien afirmó que el casamiento entre personas homosexuales “altera el ordenamiento jurídico” del país, calificando además a la iniciativa como “contraria a la equidad” y “malvada e injusta”.

Además dijo que “no se discrimina” y para ello comparó, en una afirmación irrazonable, al matrimonio homosexual con el incesto: “Acá no hay un problema de igualdad como se ha hecho creer porque el Código Civil no discrimina cuando prohíbe casarse a un padre con la hija, o a la madre con el hijo o entre hermanos. No se discrimina en estos casos”.

Los más indiscretos afirmaron que después de este reclamo no sorprendería el pedido de legalización de la poligamia o la pedofilia. Entre ellos, el senador y ex gobernador de Ushuaia pasó de la exageración al delirio cuando, anticipando su votación en contra, afirmó que “mañana alguien se va a poder casar con un perro, con un burro”.

En la Cámara de Diputados, el encargado de romper con las ideas abstractas para poner nombre, apellido y emoción al reclamo fue el  socialista Ricardo Cuccovillo quien, al borde de las lágrimas, se refirió a lo injusto que le parecía que su hijo homosexual no tuviera los mismos derechos que su otro hijo heterosexual. También Agustín Rossi se encargó de hacer alusión a un ejemplo tangible y cotidiano cuando afirmó: “¿Cuántos padres se niegan a reconocer que tienen hijos homosexuales? ¿Cómo les resolvemos el problema? ¿Marcándoles nuevamente que tienen hijos distintos, que tienen que meterlos dentro del placard nuevamente?”.

La igualdad y el fin a la discriminación fueron algunos de los argumentos de quienes votaron  favor.

En el acalorado debate político algunos diputados cordobeses no pasaron desapercibidos.   Cecilia Merchán (Libres del Sur) una de las defensoras de que se tengan “los mismos derechos, con los mismos nombres” para la comunidad homosexual. Desde la vereda del frente, Oscar Aguad (UCR) sostuvo una postura intransigente al pedir que se prohíba el ingreso de los gays al recinto.

Las propuestas del proyecto de ley

Quienes piden una nueva ley matrimonial que incluya a las parejas homosexuales se cobijan en el incumplimiento de los artículos 16 y 19 de la Constitución Nacional. Estos artículos plantean la igualdad ante la ley y el derecho a la autonomía y a la privacidad que tienen todos los ciudadanos argentinos. Los defensores de la nueva propuesta de ley afirman que el Código Civil no respeta dichos artículos al impedirles a las parejas homosexuales el casamiento. En la actualidad, sólo en algunos lugares se modificó el Código Civil, permitiendo que la unión entre parejas  no sea exclusividad de los heterosexuales. Pero la unión civil no les otorga los derechos que sí habilita el matrimonio: heredar, recibir cobertura social, cobrar la pensión de pareja, adoptar.

La exigencia mayor del nuevo proyecto de ley propone que en el Código Civil se sustituyan los términos “hombre y mujer” por “contrayentes” para que el matrimonio se extienda a parejas del mismo sexo. Ante esta posibilidad, lo que más polémica genera en la sociedad es la adopción de niños, posibilidad a la cual la Iglesia Católica calificó como “lo más grave”. Pero dentro de esta tradicional institución también hay quienes ven al matrimonio homosexual como un derecho ineludible. Entre ellos están los sacerdotes cordobeses que forman parte del grupo tercermundista llamado “Enrique Angelelli”. El sacerdote Nicolás Alessio, integrante del grupo, afirmó que “el punto clave está en que en el fondo ellos consideran a la homosexualidad como una enfermedad, y no como una manera diversa de relacionarse”.

Pepe Cibrián, uno de los referentes artísticos de nuestro país y declarado abiertamente como homosexual, lamentó que en todo el tiempo que lleva en pareja no haya podido adoptar niños, aludiendo a ese impedimento como “prejuicioso”. “Cuando se habla de homosexualidad lo primero que se imagina es a la persona con el o la otra en la cama, no se piensa a las dos personas proyectando juntas”, explicó Cibrián.

El debate en el Senado

El Senado es, tradicionalmente, la Cámara más conservadora. Según el diario Clarín, un conteo preliminar adelanta que hasta ahora el Senado está dividido en tres tercios: veinticinco senadores que votarán a favor, otros veinticinco en contra y unos veinte que están indecisos o que aún no se pronunciaron. De los tres senadores cordobeses sólo Ramón Mestre votará en contra, mientras que Norma Morandini y Luis Juez anticiparon su voto a favor.

En caso de empate será, nuevamente, el vicepresidente Julio Cobos quien tendrá la incómoda responsabilidad de marcar la diferencia con su voto. Algunos senadores –entre ellos Carlos Menem– prefieren que se haga una consulta popular para que a la determinación final la den los ciudadanos. En ese caso, la comunidad homosexual será la que preguntará a la sociedad argentina: Yo me quiero casar. Y usted, ¿qué opina?.


La rutina del día de hoy me empalagó. Terminé en un bar que siempre abraza, porque siempre espera con los brazos abiertos. Esta vez, esperaban unos tragos con una amiga que hace tiempo no veía , con otra que siempre veo y no me canso de ver, con un conocido que me encontré de casualidad y con otros que no conocía y me encantó conocer. Entre charlas, derroches, música, risas y las horas que pasan, la noche se fue consumiendo.

Mientras los pasos de la vuelta a casa no marcaban apuro pensé en los orgasmos. Y en lo equivocados que podemos estar cuando creemos que los orgasmos sólo son sexuales.

No Sr., no Sra, no m´hijo: los orgasmos son, por sobre todo, pasionales. Son esos momentos en que el pensamiento flota, la piel es de gallina, el cuerpo es parálisis, el mundo es un cerrar de ojos. Son esos momentos en los que la conmoción llega a hacer que los sentidos desborden hasta su máxima explosión.
Había tenido ya varios orgasmos. Pero no me bastó.

Siempre me sedujo Fernando Peña. En todos los sentidos del término.
Cuando la soledad y la madrugada me encontraron entre las cuatro paredes que me cobijan, decidí encontrarme con él. Lo sentí como una forma de despedida. Acudí a lo que más conocí de su inagotable fulgor creativo: a sus artículos. Releí algunos, y tuve mi primera vez con otros. Pero las sensaciones fueron las mismas: reí, lloré, rememoré, asentí, disentí, disfruté, me emocioné. Todo con él. Tuve un orgasmo con Fernando Peña. Mmm… mejor no le miento, asumo una actitud más impúdica y sincera: tuve varios orgasmos con él.

Me revolqué con sus pensamientos más íntimos, con sus miserias, con sus banalidades, con su profundidad, con su inteligencia, con sus ironías, con su verborragia, con sus contradicciones, con su personaje. Y quizás también con la persona detrás del personaje, porque Peña era una persona personaje.

No Sr., no Sra., no m´hijo: los orgasmos no son sólo sexuales, son, por sobre todo, pasionales. Y sino pregúntele a Peña. Va, mejor: pregúntele a lo que nos queda de él. Y mientras busque la respuesta sentirá como su cuerpo es invadido por un cosquilleo que se inicia en la panza y le llega hasta recónditos lugares.

Es que el pasional de Peña tuvo tantos orgasmos juntos, que deben actuar por contagio. Le aclaro esto por si ud. no estaba predispuesta/o a sentir ningún cosquilleo, pero la actitud defensiva, igual, le llegó hasta sus más bajas pasiones.

Le hago una propuesta: ¿y si nos revolcamos todos con Peña?

Le pongo más indecencia a la propuesta: lo invito a que hagamos una orgía con él…

¿ Acaso no es un buena forma de despedirlo y de revivirlo?…

ORGíA TEXTUAL…

¿Se atreve ud a sentir la mano de Peña en su cuerpo?…
Este es un bosquejo de invitación….
(extracciones de algunos de sus artículos)
 
EL HOMBRE ES COMO LA FRUTA
Antes de ayer me tocó otra vez bailar con la muerte de cerca. El acto de morir supongo que dura casi un segundo, imagino, no lo sé con certeza, habría que preguntarle a algún muerto; pero la muerte del otro en los vivos repercute por bastante más tiempo. Ojo, tampoco tanto, por suerte o por desgracia.
Silencio si los hay. Se escucha hasta la respiración del muerto mientras vamos a la capilla improvisada de apuro por el cementerio de turno para el último adiós. No vaya a ser que al pibe se le olvide confesar algo tremendo, ¡se lo lleva y explota! Que llegue limpito al tata Dios.

RECORDATORIO
Dije varias veces en la televisión que yo le deseaba una enfermedad terminal a todo el mundo, que después se curen, pero pasar por esa experiencia es paradójicamente muy sanador. Verdaderamente se lo deseo a todos. Van a vivir mejor después. Puedo ver en este momento a varios de ustedes tocándose el huevo o la teta izquierda para ahuyentar mi deseo; no lo hagan, confíen en mí, es una vivencia maravillosa, soy incapaz de desearle el mal a alguien.

EL OTRO SIN VOS
No sé cómo se hace pero te puedo explicar lo que yo siento. Siento miedo a estar solo. Siento ganas de coger, de tener mariposas en el estómago, de enfermar juntos de lo que sea… de pasión, de pestes…

Tengo miedo de seguir sosteniendo mi vida solito y de no tener la valentía de que otro me la pueda llegar a robar, tengo ganas de que el otro me robe la vida, tengo ganas de dejar de ir a comer con un amigo como le había prometido, de cagarlo, de fallarle, de mentirle porque el amor que siento por él me tira de las tripas. Y si mi amigo no me entiende que se vaya a la mierda. Resumiendo: tengo pánico de tener miedo, el miedo que no tienen los solitos… a estar solitos.
La histeria, la obsesión por estar sanos, por no dejarnos invadir, hace que muchos estén solitos. Enfermate de una vez, apestate. Que te traguen la vida de un bocado y perdete en la inmensa oscuridad del otro. Ese miedo, ese vértigo, esa caída libre, se llama permitirte enamorarte

ESAS MARCAS BLANCAS
¿Cuánto falta para seguir asumiendo lo que falta asumir? ¿Cuánto falta para derribar las muchas barreras y vergüencitas con las que cargamos?
Soy muy morboso. Alquilo, compro y consumo porno. Me encanta pispear, me caliento en la calle, me he masturbado en cines, grito piropos a hombres y a mujeres y cuando tengo sexo soy bastante chanchito y degenerado. Pero lo llevo con madurez, por eso es un juego, es una herramienta, un recurso, es lo que me divierte y queda en eso nomás. Queda en eso porque lo llevo sin culpas, lo he canalizado, lo he amasado, lo tengo desarrollado sanamente y lo comparto. Queda en eso porque lo puedo escribir en los diarios, decir en la tele y comentar en la radio. Queda en eso porque no siento vergüenza, ni pruritos, ni codeo, ni miro solo mientras me babeo; queda ahí porque lo comparto. Si más bien lo comparto y al compartirlo lo blanqueo, lo purifico en cierta forma.
Cuando tenía siete, jugaba con compañeritos y compañeritas de colegio al doctor y, lo confieso, por eso ahora me río con placer y cierta nostalgia, pero nunca nerviosamente, por eso me resbala, me rebota y espero que a usted, que a lo mejor también lo hizo, no le explote, porque es natural y sano. Quedo ahí. Lo disfruté cuando lo hacía y por eso ya no tengo la necesidad de hacerlo más. Quedo ahí. A mí me rebota ver a la mujer sin top, me rebota ver cómo dos se besan apasionadamente, me rebota hablar a calzón quitado, me rebota ver un culo, un torso o una gamba y espero que a nadie le explote más… es mi deseo… que nadie se ría nerviosamente nunca más.
Ese día se acabará la perversión mal parida, malsana, jodida y asesina.

¡CUIDADO, ESTÁ ATRÁS!
Me pregunto, a veces: ¿quiénes serán los malos? Cuando camino por la calle miro a la gente y no encuentro a los malos. Las caras son de gente buena o a lo sumo de gente semi muerta, confundida si se quiere, que deambula sin pergeñar el mal, sin tener un plan de a quién joder o a quién matar.
Me senté en una confitería hace unos días a mirar. No, no, no había caras de gente enferma, no había conductas que develaran personalidades antisociales. Por supuesto que siempre está el rengo, el deforme, el retardado, la vieja con cara de loca, el maricón lascivo, el pendejo que vive caliente, el galán maduro que posa en dandy, la solterona casi alcohólica llena de tics, las parejas que discuten y los pobres que venden flores o curitas. Pero más allá de una conducta casi humana y natural de la especie, no veo a los malos. Necesito que alguien, como en un teatro de títeres, me grite de una vez: “Allá, allá atrás, ahí está”.
Me carcomía la idea de encontrar al malo. Pasaba la multitud y la convertía en cada uno de ellos. Me detenía en cada persona que pasaba y me proponía encontrar al malo. Nada, el malo no aparecía, o por lo menos yo no lo veía. Estaba el maleducado, el mirón, la putita que pide bomba, el busca, la tonta, el vivo, la distraída, el fumón, la charlatana, pero seguía sin encontrar a los malos.
Hay, por día en el mundo, cientos y miles de casos de robos, de abusos sexuales, de violaciones, de asesinatos, de palizas, de torturas, de envenenamientos, de traiciones espantosas. Y esa gente no es verde, ni le sale humo por la nariz y hace “gggrrrrrrrrr”. No, no, señoras y señores, esa gente somos nosotros. ¿Dónde están los malos?
Me senté en la misma confitería días después y vi a todos malos. Allí estaban. Todos los malos somos todos nosotros. Siempre, a todo momento. La bondad es solamente un acto de cobardía, casi de pereza.
Vi en todos nosotros, de pronto, al violador, al abusador, al asesino, a la envenenadora, al ladrón, al traidor y al torturador. Sus caras eran la clara muestra de una gárgola que está dispuesta a todo. Las facciones de todos nosotros se iban transformando y veía, como en una película, a los personajes malvados, a los malos.
Los malos estamos acá, dispuestos a accionar en cualquier momento. Los malos somos todos. No me mires mal, no me tengas miedo, o por lo menos no me tengas menos miedo que el que te tenés que tener a vos mismo.

LA CASA DE VIDRIO
En privado uno deja de ser uno y se convierte en una sombra, en un zumbido… en aquel… que finalmente es uno sin uno creerlo o sin uno y nadie percibirlo.
Siempre sentí que dejar la privacidad es como tragar un jarabe, es como fumar por primera vez… es la primera vez… es hacerlo una vez y ya, es desnudarse… el que practicó el nudismo lo entiende, es la primera acción, es bajarse los pantalones y exponerse, verse y que lo vean… Cuesta accionar y dejar de lado las privacidades porque les tenemos pánico a la condena, a la crítica, al grito hipócrita de degenerado, anormal o diferente sabiendo que el que grita es igual a nosotros, pertenece a nuestra mugrosa especie humana. Es el pánico a que todos nos vean y que también nosotros nos veamos. El miedo a vernos todos de una vez. Tengo escrito un cuento corto sobre el tema del miedo a ser transparentes y a mostrarnos como somos. El miedo a descubrir finalmente la verdad, esa verdad que estuvo siempre ahí, delante de los ojos.

 
 LA PERFECTA ILUSIÓN DE LOS HOTELES CINCO ESTRELLAS
Porque todo es psicológico. A veces es mucho mejor hacer taradeces antes que explotar. Porque todo es psicológico y es el bocho el que te termina matando. Porque todo es psicológico. Por eso, hacé lo que te sirva pero hacelo a tiempo, antes de que te encierren. Porque todo es psicológico y la locura es un segundo. Andá al zoológico, metete en un cine, andá a correr, sentate en una plaza pero hacelo justo antes del segundo de volverte loco. Porque todo es psicológico y el bocho te va a matar.
Es importantísimo detectar el segundo antes de la locura, lo reconocés, te lo juro. Es cuestión de relajar y saber y verse fuera de eje, borroso. Guarda ahí. Cuidado ahí.
Estamos todos tan locos, y la locura mundial no ayuda, y el recalentamiento global, y el campo, y Hillary y Obama y Osama y el Chaitén y el euro y el dólar y tráfico y fin de mes y los chicos y tu pareja y el trabajo y la televisión y los paros y los piquetes y ahora el frazadazo…

EL ESPEJITO DEL BAÑO
Curiosamente, cada vez que entro en ese baño me voy de mí, me despego un poco del habitante de la casa y me siento un poco visita. A veces lo uso como lugar de descanso cuando ya me hartó la gente que invité a comer: entro en ese bañito, suspiro, hago pis, me miro en el espejo y salgo con otros aires. Me volví a mirar en el espejo. Creo que todos ustedes saben que soy un loquito lindo que se la da de creativo y para hacerme el original un día escribí con marcador indeleble una frase en la parte superior de ese espejo. El resultado es que al mirarte en ese espejo ves tu cara y una frase que dice: “Nunca le creas a esta persona”. Me sonreí. ¿Me creía esta vez o no? ¿Valía la pena estar angustiado o me engañaba echándome agua fría en la cara?

PUM, PUM, PUM
La vida no vale nada. Digo que la vida por sí sola no tiene valor. Tiene valor lo que hacemos en la vida. Y para eso, la regla primera e indispensable es morir con algo hecho, que te maten con algo hecho; jamás que te asesinen sin nada hecho. Un inútil muerto.

 
Publicado en Semanario “El regional”, de Villa María
 
 

[A cuatro años de la masacre]

El 3o de diciembre del 2oo4 el boliche República Cromañón fue una cápsula de humo tóxico que se convirtió en cenizas. En su cuarto aniversario, el caso sigue siendo una cortina de humo cuyas cenizas se barren debajo de la alfombra.

Todo eso

1OOO/194/4/1/ Son los números de Cromañón.  Aunque quizás  resulte frívolo relacionar esta masacre con cifras, se hace necesario rememorarlas.  Quizás porque los números siempre son más fáciles de traer a la memoria  antes que la cantidad de cosas que se dijeron y se mostraron sobre el caso. No es que lo que sucedió el 30 de diciembre del 2oo4 sea sólo una cuestión de números, obvio. Es que estos números no fueron eso ni siquiera en aquel momento. 194 jóvenes muertos  siguen siendo la insignia del dolor. Es una cifra espeluznante. Como lo es, también, que hayan  pasado 4 años desde que 1 inconsciente prendió una bengala en un lugar cerrado, lo  que terminó produciendo múltiples consecuencias. La más desgarradora de ellas fue la noche negra de humo, muertes y desesperación que dejó más de 1000 imágenes congeladas como instantáneas del horror entre quienes estaban presentes.

Todo lo otro

Pero también llegó a la pantalla y a los titulares de los diarios la impunidad de  los empresarios,  los políticos, la  policía y hasta de la banda que tocaba. Como una radiografía de los males argentinos, de un solo caso se desprendieron incontables escenas que, si bien en primera instancia producen rechazo, son también parte de las actitudes que se ven pero se callan en el día a día.

Desde que se inició el juicio las esperanzas de que los culpables sean juzgados revolotean en la sala donde el dolor y la justicia están separados por un vidrio blindado. La esperanza encuentra su motivo de existencia en la concreción de un hito judicial en una sociedad donde la corrupción y la injusticia son  la moneda corriente que también atravesó la masacre de Cromagnon.

Las declaraciones de los testigos desbordaron el protocolo judicial. Trajeron la descripción detallada de la desesperación que invadió la escena ante un fuego impiadoso que mataba: “del otro lado del portón de emergencia había dos metros de gente apilada y enroscada que trataba de sacar cabezas y manos para pedir auxilio”/ “hasta los bomberos tenían miedo de entrar porque sabían que se iban a morir”.

Trajeron también  las volutas de humo que aún giran en torno a los acusados de matar por impericia, imprudencia o negligencia: “la noche de la tragedia el local era como el subte a las seis de la tarde, por el intenso calor y la cantidad de personas en un mismo espacio”/ “la puerta  de la disco estaba cerrada desde adentro con un alambre que se enrollaba en una valla y un candado”/ “Ibarra había dicho que la ciudad estaba preparada para afrontar cualquier tragedia pero  redujo el cuerpo de inspectores, reemplazándolo por familiares suyos que se encargaban de garantizar que todo este en regla, la corrupción era su herramienta de trabajo”/ “Entendemos que fueron partícipes necesarios ( por Chabán y Callejeros), porque sin el aporte de su dinero para la coima a la policía no se habría podido meter tanta gente.”

 Vidas robadas, sueños en marcha

Así se llama la campaña que están llevando a cabo los familiares de las víctimas y los sobrevivientes para evitar que Cromañón sufra la indiferencia. Entre sueños de justicia y sueños rotos la masacre se rememora. “Mi hijo tuvo tres intentos de suicidio y una vez se arrojó desde el balcón del primer piso, medio dormido, porque soñaba que estaba en Cromañón y quiso salvarse.”, declaró una de las madres de los sobrevivientes.

 “Porque le podía haber pasado a tu hijo, a tu hermano, a tu vecino y a tu amigo. Porque casi doscientos chicos ya no concurrirán a recitales de rock ni compartirán una mesa familiar”, afirmaba uno de los comunicados  de los familiares que invitó a la gente a sumarse a la lucha contra el olvido concurriendo a una plaza porteña.

En este 30 de diciembre esa plaza se vistió de Cromañón. Pero la sociedad  argentina en su totalidad, no. No lo hará mientras el caso quede archivado como cenizas debajo de la alfombra, mientras los culpables equivalgan a cero y la posibilidad de que ocurra un caso similar sean miles.

Pensar Cromañón cuesta, duele. Pero se hace necesario y hasta imprescindible para entender los porqués de una masacre que va más allá de miles de imágenes, casi dos centenares de muertos, cuatro años y una bengala. Es todo eso pero también todo lo otro. Todo lo otro que nos hace tan nosotros.

 Quizás por eso el caso se puede considerar una radiografía argentina. Porque aún puede suceder en cualquier esquina. Y esa esquina será televisada, ocupará portadas, será charla de mesa. Develará corrupción, impunidad, inconsciencia e injusticia. Será un espejo en el cual mirarnos. Hasta que el espejo se rompa y la alfombra clame para que sus restos queden bien guardados. 

 [Sol Aguirre /Publicado en Cba noticias y Semanario El Regional]

http://www.cbanoticias.net/cultura/benedetti-y-la-paradoja-de-los-mortales-inmortales/247019


  [de bombas y bendiciones]

  

 

“En las guerras todos somos personal temporario de Dios y,

sólo pedimos que si la empresa cambió de dueño

 y ahora Satanás es el patrón,

avisen si la muerte es el nuevo despido”

 Adolfo Castelo                               

Un error mortal

Toda guerra tiene principio y final. La desesperada espera para que culmine es, quizás, la única esperanza que tienen quienes la viven en carne propia.

Lo que se sabe que terminará en unos meses será la presidencia de George W. Bush, el actual presidente estadounidense. Pero las guerras que inició todavía no tienen fin anunciado. Aún cuando  días atrás realizó declaraciones que parecieron sacadas de una película surrealista. Fue cuando no vaciló en hacer una autocrítica que causa escalofríos.

Bush dijo que el mayor error de sus ocho años en la Casa Blanca fue “hacer caso a los informes de inteligencia que decían que había armas de destrucción masiva en Irak”
El mandatario también reconoció que no estaba preparado para la guerra cuando asumió como presidente.

Las autocríticas suelen ser las que nos permiten hacer un balance de nuestro accionar. Pero cuando el presidente estadounidense reconoce con estupor lo que ha denominado como su “máximo error”, produce un anonadamiento que recorre todo el globo. Y no es para menos. Llevó adelante dos sangrientas  guerras que, a pesar de los cuestionamientos que sufrieron, decidió que sigan en pie. Con argumentos falaces fueron invadidas  de un momento a otro Afgansitán y luego Irak. Mientras allí se escuchaban las bombas, en todo el mundo el misticismo de  estas guerras olía a petróleo. Las  muertes ocasionadas por la ambición  son incontables.  Incontables literalmente. No hay números certeros aún y, aunque los hubiese, quedarían desactualizados porque las muertes continúan día a día aunque los diarios no le den portada y la tele, pantalla. 

 El libro bobo de Bush

Un día encontré  un libro con este nombre, era una edición que venía con el diario Página 12. Desde la  primer hasta la última página los autores se habían encargado de recolectar lo que denominaban “frases bobas” del presidente estadounidense. El contenido era sorprendente,  sólo tres citas textuales bastan  para demostrarlo. La sinceridad desbordó a Bush cuando  afirmó: “Como líder se han equivocado conmigo” (en  Westminster, California, el 13 de setiembre de 2000). Después, el inconsciente le jugó una mala pasada que demostró el placer que le  traían los negocios de guerra. Fue cuando dijo “¿quién podía prever una erección…una elección en Irak en este momento de la historia? (en Washington DC, 2005). Y también se mostró “coherente”  cuando no dudó en considerarse fiel a sus ideas: “Si pones en peligro a niños, vas (a la guerra) para ganarla. La retirada hubiera comprometido mis principios”. Esa retirada tan esperada hasta el día de hoy es la que Bush considera “contradictoria”, aún cuando  reconoce  que ir a la guerra fue un error fatal y que los combatientes son unos niños.

 En el nombre de Dios

Las guerras en Afganistán e Irak fueron presentadas por Bush como  un enfrentamiento entre el bien y el mal y muchos piensan  si no sería mejor para toda la humanidad que nos hicieran “menos bien”.

En el discurso bélico, todo se hizo “en el nombre del Padre”. En el 2001, con posterioridad al atentado de las torres gemelas, el nombre de Bin Laden resonó como el principal responsable. Por la supuesta culpabilidad de un hombre, todo un país fue azotado con una guerra salvaje. En pleno bombardeo para “librar del terrorismo al mundo”, Bush afirmaba : “La libertad que nosotros valoramos  no es el regalo de América al mundo, es el regalo de Dios a la humanidad”                 Con semejante regalo, se podría afirmar que entonces  Dios es amante de las sorpresas de mal gusto.

En 2002, Bush convierte a Irán, Iraq y Corea del Norte en “el Mal” cuando declara que “Los Estados Unidos de América no permitirá que los regímenes más peligrosos de la tierra nos amenacen con las armas más destructivas del mundo”.Un año después, el presidente  de EEUU convoca a una reunión  para demostrar su determinación de invadir Irak y derrocar a Sadam Hussein con o sin el aval de las Naciones Unidas. Y, obvio, “con el apoyo de Dios”. Para la ocasión, el mandatario afirmó: “Yo rezo por la  paz”. Y agregó que  rezaría por  la seguridad de las tropas estadounidenses que invadían Irak y por la suerte de los iraquíes inocentes. Pero mientras tanto iniciaba una guerra y pedía la  gloria para su país rogando “que Dios siga bendiciendo América”.

Es delirante buscar el aval de  Dios para la muerte de los hombres. La guerra en tierra afgana e irakí , antes de ser declarada, la perdimos todos, gane quien gane.

No deja de impresionar que la guerra siga siendo constitutiva de la resolución de supuestos conflictos. Y que el argumento más fuerte para concretar una aventura bélica sea la invocación a Dios es una actitud fundamentalista. Se invoca a Dios porque es un comodín misterioso y mágico que no contesta pero convoca, moviliza, “mueve montañas”. Aunque algunos no entendieron la parte en la que lo hace con fé y no con bombas.

 La guerra que pide paz

Irak y Afganistán siguen desangrando en violencia y Estados Unidos no sabe cómo salir del pantano en que se ha convertido su alocada carrera bélica.

Toda guerra tiene principio y final. O al menos eso aprendimos. Pero toda guerra  que se autoproclame “contra el terrorismo”, para “combatir el mal” y encima “en nombre de Dios” puede ser infinita.

Lo que tiene fin es la presidencia de Bush. Cuando el almanaque marque el número veinte del venidero  enero el actual mandatario dejará su sillón presidencial. El mundo estará de fiesta. Quien declaró dos  devastadoras guerras y  dejó varios miles de muertos inocentes se va para no volver. Es una gran noticia. Y Obama no deja de incitar a la esperanza.  La esperanza de que el país más poderoso del mundo ponga fin a dos guerras que parecen interminables. Y que sea en paz.

[Sol Aguirre/ Publicado en Semanario El Regional y Agencia Cba noticias]

http://www.cbanoticias.net/noticias/dios-bush-y-la-guerra-que-pide-paz/128712


    [Evocación a un revolucionario]

 

   

  

Mucho se sabe y se ha dicho sobre el “Che” revolucionario. Pero poco sabemos sobre su perfil más íntimo. Quien más lo conoce, Aleida March, la mujer de toda su vida, cuenta sobre un Che más humano y menos idealizado en su libro “Evocación”.

 El futuro en camino

La imagen del Che recorre el mundo. “Volveré y seré remeras”, dice un conocido e irónico graffiti. Aunque su imagen es cada vez más reproducida, su historia de vida y su lucha suelen quedar desprovistas de significado en el “merChendising” internacional. Un oasis en ese desierto es el libro de la mujer  de Ernesto Guevara, Aleida March. En su libro  “Evocación: mi vida al lado del Che” nos trae su perfil más íntimo, contrariando a quienes pretenden hacer de su imagen una frivolidad o de su historia de vida una idealización sobrenatural y, por eso mismo, antihumana. Aleida acerca con su escritura a un Che íntimo en sus actos más cotidianos: escribiendo cartas de amor, inspirado para poetizar sobre sus sentimientos, reflexionando sobre la vida y sus avatares. Y no es para menos. Quien compartió  cuatro hijos, ocho  años de  vida  y el camino de la revolución junto a él lo conoce envestido de toda su  humanidad. . El perfil del Che se dibuja a través de la mirada de una mujer que, asombrada ella misma sobre el curso de su propia existencia, se interroga acerca de la naturaleza de un vínculo que marcó su destino.

Los íntimos de Guevara coinciden en afirmar que fue un visionario que tenía la capacidad de adelantarse a los hechos. Por si acaso quedan dudas de esta característica, en una de las cartas más desgarradoras, dedicó estas palabras a su mujer:

“Se  levanta la cinta para mi último camino. La velocidad será tanta que huirá a todo grito. Se acabó el pasado; soy un futuro en camino”. Anticipándose a la historia, continúa afirmando “Lanzaré una mirada en espiral, como la postrera vuelta del perro al descansar, y los tocaré con la vista, uno a uno y todos juntos”.  

Pero para entender las intensas confesiones que Ernesto Guevara le hace a Aleida es necesario remontarse a la historia amorosa que los une en plena revolución. 

 Revolución amorosa

La dictadura de Batista, que azotó a Cuba durante los años 50, convierte a la Universidad en trampolín hacia el ancho mundo del combate revolucionario. Aleida  March, por aquellos años estudiante de pedagogía, cambia sus estudios por la lucha clandestina. La mujer que se adjudica conocer  “en sus fibras más íntimas” al revolucionario rememora el momento en que lo vio por primera vez.  Siendo ya combatiente clandestina del movimiento revolucionario  una de sus tareas habituales era trasladar compañeros hacia las montañas. Subió a una de ellas, escapando del asedio represivo y siendo encargada de llevar dinero a uno de los campamentos en el territorio de Las Villas. Allí  conoció por primera vez al “comandante”, que era ya una leyenda viva, y confiesa su primera impresión: “era un hombre muy atractivo”. Sólo unos años después supo cómo él había vivido ese primer encuentro. Fue cuando le escribió una carta desde el Congo, en 1965, en la cual confiesa: “se desencadenó dentro de mí una lucha entre el revolucionario irreprochable y el otro, el verdadero Che».

Después de ese primer  encuentro prosiguen  lado a lado la lucha guerrillera, se produce la toma de Santa Clara y la invasión concluye en la Habana. En pleno combate, ante el peligro de la muerte, creció el enamoramiento y la admiración mutua. Aleida cuenta cómo fue la confesión que el Che le hizo en ese contexto. En enero del 59, durante una de las paradas que tuvieron  mientras iban rumbo a La Habana le aguardaba un suceso que marcaría el resto de su existencia: la primera declaración de amor que le hizo el Che. “Se sirvió de un momento en que estábamos solos, sentados en el vehículo. Me dijo que se dio cuenta de que me quería el día en que la tanqueta nos cayó atrás, cuando la toma de Santa Clara, y que había temido que me pasara algo”. En esos momentos de riesgo el amor se manifestaba en su forma más improvisada.

La mujer del revolucionario cuenta también como, a pesar de los duros días que compartían, vivían el amor que colmaba sus vidas con el ímpetu que merecía. “Nosotros actuábamos como dos simples enamorados, dejándonos llevar por nuestros sentimientos, sin mucha originalidad, sólo por puro placer y regocijo”. Fue durante ese enero inolvidable que llegó el momento en que el Che  entró a su habitación, descalzo y silencioso, en el día que él calificó irónicamente como “el día de la fortaleza tomada”. Aleida explica que empleó esa expresión como un símil, porque a toda fortaleza, para tomarla, primero se le hace un cerco y poco a poco, después de estudiar sus puntos débiles, se decide el ataque. “En realidad eso fue posible porque yo estaba mucho más enamorada de lo que pensaba, y así de simple, me rendí sin resistir y sin dar batalla alguna…”, confiesa.

En junio el Che le propone casamiento, sobre lo cual ella comenta: “La  boda para nosotros dos era un acto natural y la culminación de una primera etapa en nuestras vidas, breve, marcada por su intensidad, y de plena satisfacción y felicidad”.De aquella unión nacieron cuatro hijos.

 Entre los afectos y los ideales

La vida familiar no se hacía fácil con los ideales revolucionarios de por medio. Aleida dijo en una de las presentaciones de su libro:”El Che volvía tarde a casa, dormía sólo cinco o seis horas diarias. ¡Imagínese!¡Estaba construyendo una nueva sociedad! ¡No podía dedicarse al hogar y a la casa!”. Él mismo hizo alusión a esto en uno de sus escritos, cuando confiesa que “ha pasado una buena parte de mi vida; teniendo que refrenar el cariño por otras consideraciones, y la gente creyendo que trata con un monstruo mecánico…”

Después de concretar su primer sueño (y el de tantos otros), derrocar a la dictadura de Batista, Ernesto Guevara tomará nuevos destinos para cumplir con aquel ideal que no compartía con Fidel: luchar por la revolución en otras tierras. Su anhelo lo trasladó hasta el Congo, lugar desde el que le escribe en 1965 a su amada para contarle, con sentido del humor y medio en clave, que, a falta de combates, pasa gran parte del tiempo escribiendo y dedicado al estudio. “Estoy manejando aceptablemente bien el idioma, mis matemáticas van bien y voy a ser catedrático de El Capital a fuerza de releerlo (cada vez con más ganas, como el Quijote)”.La lectura era otra de las actividades que colmaba su existencia y Aleida menciona que “leía todo el tiempo y de todo, le apasionaba la literatura”.

En el libro “Evocaciones” se recuerda también los  momentos vividos por la pareja durante los encuentros clandestinos que tuvieron. Debido a la persecución de los opositores los dos se debían disfrazar para que no los reconocieran. Sobre el primero de los encuentros, poco después de que la experiencia guerrillera en el Congo fracase, ella revela: “Creo que fue lo soñado por nosotros durante mucho tiempo, íbamos a estar completamente solos (…) El encierro voluntario era por razones de seguridad. La ciudad la vi a mi llegada y cuando partí, sólo tuve ojos y oídos para absorber y dar  lo que fuimos capaces de entregarnos, no hacía falta más.” Durante esos días de jolgorio el Che  aprovechó para grabar con su voz  cuentos para sus hijos, los cuales  fueron entregados por a ellos por su madre como “uno de los tesoros más preciados que su padre les entregaba”.

 Evocación contra el olvido

Aleida ya no vería al Che, después de que él partiera hacia Bolivia. En uno de sus escritos le pide a  su enamorada:

“si sientes algún día la violencia impositiva de una mirada, no te vuelvas, no rompas el conjuro, continúa colando mi café y déjame vivirte para siempre en el perenne instante”

Poco después de que su marido dejara La Habana, recibió un poema que el Che le dejó escrito:

 “Adiós, mi única, no tiembles ante el hambre de los lobos / ni en el frío estepario de la ausencia / del lado del corazón te llevo / y juntos seguiremos hasta que la ruta se esfume”.

En el prólogo del libro se afirma que  el olvido se  puede  esconder en formas varias. Allí se lee que el Che recuperado y sólo mito de un ideal que no tiene perfiles, es el olvido. El testimonio de su compañera de vida es una resistencia contra el olvido A través del relato personal de una mujer que se redescubre con las palabras de todos los días, emerge el Che humano, vulnerable, del amor trascendido que tanto necesitamos. Es el Che que faltaba.

 [Sol Aguirre/Publicado en el Semanario “El Regional” y Agencia Cba noticias]

http://www.cbanoticias.net/cultura/el-che-que-faltaba/56807

 

 


 

 [Los asesinatos de Rodolfo Walsh y Martin Luther King]

  

“Los indios shuar cortan la cabeza del vencido.

    Pero el vencido no está del todo vencido

   hasta que le cierran la boca.

   Por eso le cosen los labios

  con una fibra que jamás se pudre”

Celebración de la voz humana,

de “El libro de los abrazos”,

Eduardo Galeano

De vez en cuando la historia nos sorprende con sus personajes…pero para bien. Entre tanto “despliegue de maldá insolente” existen excepciones a aquello que Enrique Santos Discépolo retrató en su tango Cambalache como regla.

Marzo y Abril trajeron la imagen de dos figuras públicas que se convirtieron en referentes sociales por sus inagotables búsquedas de la verdad, acompañadas por un sentido de la justicia que fue el  escudo de sus acciones. Marzo trajo la nostalgia del crimen y la desaparición del periodista y escritor  Rodolfo Walsh. Abril, con el recuerdo de otro acontecimiento injusto: el asesinato que terminó con la vida de Martin Luther King, defensor de los derechos civiles para culminar con la segregación. Estas dos personalidades tienen su merecido lugar en la historia porque sus conquistas no sólo son propias, sino que le pertenecen a toda la población. Porque así lo hicieron sentir. Porque creyeron creando y crearon luchando. La principal arma de lucha que utilizaron fueron las palabras. Las que intentaron acallar. Pero esas bocas no fueron sólo de ellos… esas bocas también son nuestras. Por eso sus palabras se multiplicaron.

 Derrotar el terror

Rodolfo Walsh marcó, sin dudas, un antes y un después en la escritura. Fue el creador de los primeros rasgos  del “nuevo periodismo” o “novela de no ficción”, que mezcla técnicas de periodismo con los de  la literatura.

Uno de sus libros más conocido, “Operación Masacre”, le cambió la vida. Cuando decidió escribirlo decidió también que  dejará de ser un observador pasivo de la realidad para formar parte de ella activamente. Corría el año 1956, con la dictadura dirigida por Aramburu y un intento de rebelión encabezada por  el General Valle. Ante la posibilidad de un levantamiento de la dictadura, los militares respondieron con fusilamientos. Hubo unos pocos enfrentamientos, y Walsh fue testigo de uno de ellos. La violencia estaba en frente de su casa. Meses después, escuchó una frase memorable: “Hay un fusilado que vive”. Estas palabras hicieron que deje su afición por el ajedrez para descubrir otra pasión, que lo motivaría hasta el último de sus días: sacarle el velo a la realidad.

Incontables investigaciones hicieron que entendiera que la búsqueda de la verdad no era un punto de llegada, sino un proceso. Como “Caso Satanowsky”, en donde demostró que durante la dictadura llamada “Revolución Libertadora” matones de la SIDE asesinaron al abogado Marcos Satanowsky debido a oscuros intereses en torno a la propiedad del diario La Razón, y en cuya investigación da con los culpables.

Mientras el golpe de Estado encabezado por Jorge Videla respondía con la desaparición a quienes no tuviesen igual opinión, Walsh no ahorra valentía: crea la Agencia Clandestina de Noticias (ANCLA), desde la cual proclamaba:

“Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información.”

 Él tuvo un sueño

Martin Luther King le dio significación a una repetida frase: “Yo tengo un sueño”. Estas palabras tan usadas también salieron de su boca, pero con una impronta propia y certera: cumplirlo. El objetivo para hacerlo parecía una hazaña difícil de concretar: tenía que liberar a la raza negra de la opresión de los blancos. Utilizó como herramienta la palabra y pidió hasta el cansancio que  la única forma de conseguir el respeto y la igualdad de derechos sin distinciones era  sin violencia.

Él también decidió, como Walsh, dejar de ser espectador de la cruda realidad que le tocaba vivir para ser protagonista. Lo que le hizo descubrir su fortaleza fue un acontecimiento cotidiano. Una costurera, Rosa Parks, subió a un colectivo y al ubicarse en uno de los asientos el conductor le ordenó que se levante  para dar su asiento a un hombre blanco. La ley así lo determinaba. La señora Parks era negra y no accedió ante la orden. Fue detenida y llevada a la cárcel. A partir de este triste episodio Martin Luther King, con 26 años, convocó  a un boicot de los colectivos diciendo que la raza negra estaba cansada “de ser pisoteada por el pie de hierro de la opresión”. Aunque sufrió amenazas y arrestos el joven logró que la protesta de 381 días haga que se cambien las leyes racistas. Con el paso del tiempo y la constancia de sus reclamos se logró que se prohibiera la segregación en el trabajo por motivos de raza o género y que se garantizara el derecho al voto de los afroamericanos.

King pasó de ser el representante de los negros  a ser el referente de los excluídos. Así lo demostraron las 200 mil personas que acudieron para escuchar el discurso más importante del predicador, que  reafirmó sus ideales:

 “Sueño con el día en que esta nación se levante para vivir de acuerdo con su creencia en la verdad evidente de que todos los hombres son creados iguales (…) Sueño con el día en que mis cuatro hijos vivan en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por la integridad de su carácter”

 Después le llegó un  merecido Premio Nobel de la Paz.

 La fibra se pudre

Rodolfo Walsh y Martin Luther King fueron asesinados. El primero, un 25 de marzo, hace 31 años. El segundo, un 4 de abril, hace 40 años. Intentaron matarlos para callarlos. Pero sus palabras eran y son del pueblo.

“Que alguien me desate la lengua. Que yo pueda hablar con la gente, entonces podré hablar de la gente”, dijo Walsh.

“Esta noche estamos aquí para liberarnos de esa paciencia que nos ha hecho pacientes con algo tan importante como la libertad y la justicia (…) lucharemos hasta que la justicia corra como agua”, dijo King. 

Sus palabras son una proclama para que no sea  una verdad, como anunciaba Discépolo, que “los inmorales nos han igualao”. Sus manos dejaron el legado de lo que hicieron. Y una invitación a que nuestras manos trabajen por lo mismo.

[Sol Aguirre/ Publicado en el semanario “El Regional”/ de Villa María y la región/ semana del 26 de abril al 2 de mayo/08]

 http://www.cbanoticias.net/informe-especial/estas-bocas-son-nuestras/183123


[chucu-chucu-piiiiiiiiiiiiiiiiii]

 

     El país de los delirios
 En nuestra Argentina muchos fueron los “megaproyectos delirantes” que se anunciaron: desde viajar a la estratosfera hasta crear una aeroisla. El que más se recuerda  por su cercanía en el tiempo fue el proyecto de Rodríguez Saa, en su vertiginoso paso por la presidencia, de crear un tren bala. Cristina Fernandez, en aquel momento, se burló irónicamente de la propuesta del puntano en un conocido programa de televisión. Hoy quien concreta ese delirio es ella.

 

Tren para pocos, costos para todos     

En medio del conflicto con el campo, el gobierno reiteró incansablemente que las retenciones se establecen en pos de la distribución de la riqueza. Esta idea es válida y discutible, pero lo que resulta inentendible es que no se adopte el mismo criterio para otros procederes políticos. El tren bala es un ejemplo de ello.

El anuncio de la presidenta fue un balde de cemento: hundió  el Plan Nacional de Recuperación Ferroviaria y la posibilidad de invertir dinero en materias pendientes que necesitan una resolución urgente.

¿Salud, educación, trabajo, vivienda no son prioridades hoy?  Los 4.000 millones de dólares invertidos en  tren  bala serían, sin duda, un gran empuje para estos sectores.

El sistema ferroviario argentino está en ruinas, pero parece ser que la reconstrucción arranca a todo lujo. Este costoso proyecto “faraónico” dejó nula  la idea inicial que se promulgó en el Plan Ferroviario de unificar nuestro país con vías de por medio. Mientras el  tren anunciado sólo  recorre tres ciudades, con el mismo dinero  “se podrían reconstituir 8000 kilómetros de vías para que corran trenes a 120 kilómetros por hora”, aseguró Elido Veschi, de la Asociación del Personal de Dirección de Ferrocarriles Argentinos y Puertos Nacionales.

Entre los vestigios del ayer duele la herencia de cientos de ramales que quedaron abandonados en la gestión  de Menem y nunca fueron puestos en circulación. “Con ese dinero se podrían tener buenos trenes a Tucumán, Salta, Posadas, Rosario, Córdoba, Mendoza, Bariloche y Bahía Blanca”, puntualizó Veschi en los medios nacionales. El reimpulso de la industria ferroviaria nacional queda nuevamente postergado.

El costo del mantenimiento de este emprendimiento es incalculable: que el tren funcione implicará la electricidad que se utiliza en una ciudad de 75.000 personas; los materiales  con los que se construye son importados; para que el pasaje sea más barato que viajar en avión el Estado deberá subsidiarlo…

Sólo un selecto grupo podrá viajar en el tren bala mientras los trenes de baja velocidad que funcionan están  deteriorados y hay innumerables tramos que están en estado de abandono. ¿Vale la pena endeudarse por 30 años con una suma millonaria  para que unos pocos viajen en un tren de alta velocidad mientras muchos podrían acceder a diferentes partes del país por poco dinero?.  No hace falta ser un economista para darse cuenta que no existe ninguna relación entre el monumental costo y los escasos beneficios. Esta política, como tantas otras, deja lo urgente en el tintero pero prioriza lo impensable.

 

 Vía va, vía viene…los muchachos se entretienen   

El anuncio oficial de esta obra, la más cara de los Kirchner, dejó más preguntas que respuestas. En un principio los costos para la construcción del tren bala, según anuncios oficiales, se estimaban en 1.500 millones de dólares, que ascendieron a 2.500. Por otro lado, el gobierno promulgó la “Ley de Reordenamiento Ferroviario”, legislación que no especifica la creación de un sistema unificado, como proponía el proyecto oficial. Según el opositor Pino Solanas esto se produjo “sin el necesario debate y cerrando la ronda de consultas”.

Las irregularidades también se remontan al momento de la licitación. Este contrato padeció cuestionamientos porque cuando la empresa constructora Alstom quedó como única oferente las condiciones iniciales tuvieron modificaciones que se le adjudican a  Ricardo Jaime, el controvertido Secretario de Transporte que  quedó involucrado con el  escándalo de las valijas de Southern Winds.

Evidentemente, el motivo político es la única prioridad de este nuevo proyecto delirante que (a diferencia de otros y para el dolor de nuestros bolsillos) se concretará.

Entre tantas preguntas hay una respuesta que es segura. ¿Sabe usted cuál será el nombre del tren bala?: “Cobra”…¿a quién?….usted lo sabe.

                                         – Sol Aguirre –

 

[Publicado en el Semanario “El Regional” /de Villa María y la región/ semana del 24 al 30 de mayo 08]

 


[indignaciones cotidianas]

 

  

  

 

Escena 1: Una niña de 12 años violada por su padrastro/ Escena 2: La nena va a un hospital  junto a su madre porque no quiere parir al hijo de su padrastro violador/ Escena 3: los médicos se niegan a hacerle el aborto, derivando el caso a la justicia/ Escena 4: el juez decide que hasta que él analice el caso la niña debía quedar en el hospital y apartada de su madre por considerar que la podía influenciar para realizarse el aborto/ Escena 5: personas que están en contra del aborto ingresan sin permiso a la habitación en la que estaba internada la niña y tratan de convencerla para que no aborte.

No es noticia. Hace ya unas semanas que este caso sucedido en Mendoza tuvo repercusión en  el país. Pero toda noticia que se reitera por un breve período de tiempo, a cada momento y por todos los medios -como sucedió con ésta- abruma y termina produciendo un efecto de “anestesia” que recién después de que pasan los días se suele ir, permitiéndonos salir del anonadamiento para reflexionar sobre lo acontecido. Ya han pasado dos semanas desde el momento en que se conoció el  fallo del juez a cargo del caso. Sin embargo, las situaciones por las que tuvo que pasar la niña de tan sólo doce años no dejan de sorprender. No sólo tuvo que soportar un salvaje e inexplicable abuso sexual y maltrato físico por parte de su padrastro. Además, durante el tiempo que  estuvo internada no pudo recibir la visita de su madre por dictamen del juez, para que “no la influencie a favor del aborto”. Pero la niña recibió otra influencia. La visita inesperada de grupos radicales anti-aborto que llegaron al hospital con fotos  mostrándole fetos desmembrados, amenazando a la niña y llegando a ofrecerle dinero para que no abortara.  Estos  fanáticos abrumaron los difíciles días de la joven, irrumpiendo su derecho a la intimidad, a ejercer su libertad de decisión, sin respetar su situación de vulnerabilidad.

Este ejemplo ilustra la situación de una nena con la infancia rota, una preñez temprana, inesperada y no deseada. Víctima de la pobreza y también de la hipocresía. Una  niña más entre tantas. El aborto es un posibilidad para quien tenga el dinero y la intención de no parir. Pero no está al alcance de quien es violada por un pariente, no supera la mayoría de edad y no tiene posibilidad económica para concretarlo.

 El 80% de loas argentinos está de acuerdo con el aborto si una menor de 15 años fue abusada. Sin embargo, la justicia dicta lo contrario. Y esto es posible porque nuestros políticos se olvidaron de colocar una coma en la ley que trata sobre el aborto. El artículo 86 del Código Penal establece que  el aborto está permitido “si el embarazo proviene de  de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente”. La coma  debería estar incorporada después de la palabra “violación”, lo que permitiría  que no sólo chicas con deficiencias mentales puedan abortar, sino cualquiera que haya quedado embarazada producto de una violación. Pero a nuestros representantes les sobra negligencia y les falta aprender ortografía. Mientras tanto, las consecuencias de esta ignorancia son, entre otras, las cinco escenas que se mencionaron. Escenas que no son de novela sino de una cruda realidad. Escenas en las que abunda la hipocresía. Y que terminan, lamentablemente, con el final más triste.

 [Publicado en el semanario “El Regional”/ de Villa María y la región/semana del 11 al 17 de oct 08]