Archivos de la categoría ‘Fotografía’


 

EMBRIAGARSE los ojos/

                                con un atardecer.

                                                        ENCONTRAR en ese cielo/

                                                                                         los colores de nuestra soledad.

                  ATREVERSE/

                                                  a escuchar en el silencio/

                                                                                               lo que agoniza en tu sombra.

  

 

 

 

 

 

 


Desconsideración: se me pasaron las salutaciones para el 14 de febrero.

Reconsideración: unas palabritas y una imagen que creo que atraviesan a l@s enamorad@s (sólo a modo de alusión atrevida)

 

“(…) Beber veneno por licor suave (…)

Creer que el cielo en un infierno cabe (…) “

[Desmayarse, Lope de Vega (1562-1635)]

 

 “EL PARAÍSO DE LOS CIERVOS”

Foto: Sol Aguirre

 

P/D: Complementos imprescindibles de esta entrada:

“EL BELLO FIERO AMOR QUE TANTO MIEDO DA”, por Hernán Brienza:

http://enbuscadelamujerperdida.blogspot.com/2011/02/el-bello-fiero-amor-que-tanto-miedo-da.html

“SI HAS PERDONADO ES QUE HAS DEJADO DE AMAR” (Rescate del pensamiento de  Arthur Schnitzler)

http://www.pagina12.com.ar/diario/psicologia/9-162947-2011-02-24.html


   “Ramal que para,

ramal que cierra”

(Palabras del ex presidente Carlos Menem en 1989)

“No se anduvieron con vueltas,
dejaron todo desierto:
el Mitre quedo vacío
y el Belgrano medio muerto”

(de la canción “El Ferroviario”-Letra: Daniel Salzano/ Música: Jairo)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 “Las palabras nunca son lo mejor para estar desnudos”

 (L. A. Spinetta- Las habladurías del mundo)

 


Fernando Velez, fotógrafo: “Mi obra busca un Facebook menos hipócrita”

 

Foto: Facundo Martínez

(CbaNoticias) “Yo estoy un poco loco”, dice Fernando Velez mientras explica su obra artística. Las siete personas que estábamos escuchándolo hicimos un gesto cómplice, quizás porque no dudamos de que – en realidad- todos estamos un poco locos.

El mata-burros define al loco como aquella “persona que se comporta de manera imprudente” o quien “experimenta un sentimiento de manera muy fuerte”. Fernando no está interesado en actuar moderadamente, sus gestos y sus palabras desbordan de expresión. A su vez, admite que siempre  vive pasionalmente sus sentimientos. Estas dos características de sí mismo también están plasmadas en su controvertida y reciente obra fotográfica.

Este artista que fue obrero, carpintero y fotógrafo publicista ahora explota un costado de la fotografía social-documental que lo conecta consigo mismo y su necesidad de expresar lo que a cada uno lo transforma en un ser único.  “La Transformación. Apariciones del ser” se llama una de sus propuestas artísticas, a la que define como “una suma de relaciones, una búsqueda de identidad que muta y -a la vez- permanece”. También se refiere a aquello que hace de su obra una novedad inclasificable: “Este es un muro concreto, real y transformado”. No usa la palabra muro de manera metafórica. Fernando Velez eligió el Facebook como medio para difundir su obra. Y por esta misma vía convoca a las personas para que posen en sus fotos.

La propuesta gustó a muchos y derivó en otro proyecto fotográfico, el “Muro Tabú”. En esta otra instancia artística el compromiso de Fernando trasciende las cuestiones individuales para representar problemáticas sociales. Temáticas que suelen ser barridas bajo la alfombra como el aborto, la homosexualidad, el abuso infantil y la violencia son representadas con estilo propio por este fotógrafo. Aunque su obra suma más elogios que críticas, no faltan quienes denuncian en el Facebook algunas de sus fotos  para que se censuren.

Fernando Velez hace foco en temas polémicos. Habla sin rollos de sus propios tabúes, del elitismo en los ámbitos artísticos y del uso hipócrita del Facebook, entre otras cuestiones. A continuación, un retrato -sin filtros y sin photoshop- de un fotógrafo cordobés que desafía al arte y a la tecnología.

Primer plano de Fernando Velez

La capital cordobesa se cubre de frío, pero adentro de la casa de Fernando todo parece cálido. Nos recibe con un abrazo y, sin querer, nos  hace un regalo  para el oído: está sonando el nuevo disco de Eruca Sativa (banda con la que él trabaja). La pava anuncia con su chillido que ya está  lista para el mate. Mientras, cinco personas se alistan para ser fotografiadas. Fernando nos explica porqué estamos presenciando ese momento: “Yo quería que vinieran hoy porque la foto es un índice, es una parte de la obra. Pero hay otra parte, y es esta”.

-¿Cómo surge la propuesta de crear tu primer Muro fotográfico, “La Transformación. Apariciones del ser”?

– Esto no empezó siendo una obra de arte, empezó siendo un proceso de autoconocimiento.

Yo me encontraba en una crisis muy grande. No estaba solo, estaba desolado. Entonces vi el Facebook y me dio mucho enojo el modo en que las personas los usan: el histeriqueo, decir cosas públicamente para que lo vea un montón de gente cuando en realidad están dirigidas a una persona determinada. Pensé: “O lo decís en privado o decí con todas las letras lo que te pasa”. Mi enojo se trasladó en decir: “mirá Facebook, yo voy a hacerte un muro concreto, donde la gente se conozca de verdad, donde no haya la impunidad que hay”. Porque el  uso del Face es impune por donde se lo mire, desde el hecho de que la gente lo aproveche para crearse una identidad trucha.

Este muro fotográfico  primero se llamaba “Contra mi pared. La Transformación”. Yo ofrecía mi pared  como una oposición  concreta al muro del Facebook para que la gente venga a mostrar lo que quiera de su ser, pero sin caretas,  y  plasmarlo en una foto.

-¿Cómo surge la idea de que desconocidos lleguen a tu casa para mostrar en las fotos algo de su ser?

-A mí no se me ocurrió hacer esto para que alguien se esté pensando a sí mismo. Cuando yo estuve muy mal tuve la necesidad de redescubrirme a mí mismo. ¿Y en quién me encontraba yo? En mis seres queridos, entonces decidí fotografiarlos a ellos contra mi pared. Fueron los primeros participantes de ese Muro.

Después me llegó un mail de un contacto mío del Facebook, a quien yo no conocía. Era un pibe que quería aparecer en este muro. Me pregunté para qué le iba a abrir la puerta a un desconocido. Pensé que después de eso se la iba a tener que abrir a cualquiera que quisiera salir en las fotos. Ahí lo decidí: iba a abrir el muro a todos los que quisieran venir. Empecé a ponerme un poco paranoico porque es abrir, literalmente, las puertas de mi casa a gente que no conozco. Pero ese momento fue una bisagra para mí. Y también para los que participaron porque más de ciento cincuenta personas pudieron reflexionar sobre sí mismas. Hubo gente que pensó durante muchos meses cómo quería aparecer en la foto y porqué, qué significación tenía para ellos mismos mostrarse así.  Los interesados me mandaban mails diciéndome “Gracias por dejarme ser”. Cuando yo me dí cuenta de que mi propuesta permitía a los participantes laburar sobre sus mambos, sobre sus cuestiones interiores, decidí cambiar el nombre del Muro. Pasó a llamarse “La Transformación. Apariciones del Ser”.

-¿Qué generás vos para que la se dé la  “aparición del ser” de las personas que vienen a fotografiarse?

-Creo que es una profecía autocumplida. Cuando yo digo que acá aparece el ser, el ser aparece. ¿Por qué?  Es muy sencillo: porque la gente está dispuesta a que aparezca, se da naturalmente.

Si un psicólogo social dijera “Vamos a experimentar con el Facebook a ver qué es capaz de hacer la gente, cuánto y qué puede mostrar de sí mismo” el experimento no saldría. ¿Sabés por qué? Porque un  experimento no es auténtico. Mi propuesta es auténtica porque habla desde otro lugar, desde la duda y el descubrimiento de uno mismo.

Además, yo también pasé por esa situación. Ahí, en la pieza donde saco las fotos que publico, yo me desangré. A eso la gente que viene lo percibe.

-¿Cómo es que tu primer Muro fotográfico fue derivando en el “Muro Tabú”?

 -Fue cuando una amiga, Verónica Meloni, me dijo que quería aparecer en el muro pero cogiendo junto a su pareja. Eso a mí me hizo repensar todo.

Si yo ponía una foto de una pareja cogiendo  le estaba diciendo a la gente: “Vení a mi casa a coger y te saco una foto”. Entonces pensé en abrir otro espacio, que es este Muro Tabú. La idea no es que la  gente venga a desnudarse porque sí, sino para decir algo. Inclusive pueden decirlo sin necesidad de desnudarse.

Yo los explico sólo con imágenes. Eso produce mucho impacto, los comentarios que dejan en el Facebook dan cuenta de eso. Si vos ves la foto que yo protagonizo sobre el abuso infantil, en la cual estoy vestido, te das cuenta que la capacidad de expresión de la fotografía es tal que produce espanto.

-¿Por qué te exponés vos mismo en  varias de las fotografías sobre los tabúes? ¿Es porque la gente no se anima a mostrar sus tabúes o porque estás mostrando tus propios tabúes?

En cada foto que yo aparezco estoy hablando de  mis tránsitos por tabúes, son autobiográficas. Hay una foto en la que yo protagonizo cómo vive el aborto el hombre. Siempre se habla de cómo lo vive la mujer y no se piensa en el hombre. Yo puedo hablar de eso porque pasé por ahí. En el “Muro Tabú” me estoy exponiendo el triple de lo que lo hacía en el otro muro. Todavía me quedan unos veinte tabúes propios para representar.

Creo que esta propuesta funcionó porque yo me expuse en un principio. La existencia de los reality shows son un antecedente para que la gente venga acá a registrar y después mostrar cuestiones personales. El Facebook es una forma de exponerse, pero si el Gran Hermano no hubiese tenido la repercusión que tuvo estoy seguro de que mi convocatoria no sería exitosa.

Mi obra funciona adentro del Facebook. Se generó ahí, se realiza ahí, se muestra ahí. Eso no es fácil, porque muchísima gente lo ve. Mi obra busca un Facebook  menos  hipócrita, que si se muestra  algo sea para decir “esto es lo que me pasa, lo que pienso, pero sin careteo”.

-¿Sos consciente de que estás marcando antecedente vos también con esto de que tu obra funcione dentro del Facebook?

-Los artistas me dicen: “Loco, ¡vos tenés la papa!”. Ellos cuando hacen una obra, tienen que  hacerla pasar por un curador para mostrarla, la tienen que publicitar. Yo la mostré en el Facebook y desde el principio se vió ahí. Esta obra representa un proceso interior mío, yo no hice esto para tener una obra artística e ir a los museos, no me interesa ir al  Museo Caraffa o al Genaro Pérez.

Como yo no necesito un curador y a mí no me interesa entrar en una galería estoy en una posición en la que le puedo pegar al que quiera: al galerista, al curador, al artista… U! No sabés lo contento que me puse cuando me di cuenta de esto. Capaz que hasta hago alguna foto sobre sobre la burocracia del ámbito artístico.

-¿Qué opiniones recibís del resto de los artistas sobre tu obra?

– Hay una discusión entre otros artistas. Piensan que la obra de arte está en lo que genera a través del Facebook y en el momento en que la gente llega a casa para hacerse la foto. Y…puede ser, lo que pasa acá cuando la gente viene es difícil de explicar. Es como una performance. Los que vienen ni se conocen entre sí pero a veces se arma una onda tremenda y no los podés echar.  En ese sentido está bueno. Los artistas me dicen que esto es “Arte Relacional”.

-¿Qué implica que esto sea Arte Relacional?

– Que la obra artística sea producción de todos. Cuando el otro se muestra, lo que muestra es algo que forma parte de su historia. Entonces: ¿de quién es la obra?.

Cuando yo aparezco en una foto del Muro Tabú convoco a un fotógrafo públicamente. El fotógrafo viene, hace el click : ¿de quién es la obra?. La autoría, en los dos casos, es compartida.

Los artistas me dicen que tengo que filmar lo que pasa acá antes y durante el registro fotográfico, porque esa es la obra de arte. Yo no voy a filmar. Pero empecé a hacer un registro escrito de todo eso. Quién sabe, mirá si saco un libro.

-¿ Por qué cuando hablás de los artistas no te incluís?

– A mí me dicen artista ahora. Yo no me puse a pensar si soy o no un artista. Antes de ser artista soy un artesano, un obrero de la foto.

 -¿Cuál es tu próximo desafío?

-Estoy en una etapa en la que quiero sacar el muro de mi casa. Tengo una invitación para llevarlo a un neuropsiquiátrico. También estoy pensando en llevarlo a la cárcel. Esto sería un gran incentivo para mí. ¿Saben lo que es que esa gente pueda mostrar en imágenes sus tabúes y sus cuestiones internas?…

Fernando termina el último mate que tomará antes de agarrar su cámara. Hace un gesto al dúo de teatro “Hijas del Mal” y ellas van a la sala de producción fotográfica. El resto de los presentes espera su turno para la foto. Mientras, alguien dice que es cierto que el Gran Hermano fue un precedente para la exposición. Todos opinamos. No falta quien, por las dudas, mira hacia las esquinas del techo, no vaya a ser que estemos siendo filmados. Queriéndolo o no, estamos siendo protagonistas de eso que llaman “Arte Relacional”.

Facebook de Fernando Velez: http://www.facebook.com/fervelez