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:.EL HUMO Y EL ARTE.:

Publicado: 14 abril, 2012 en Cine, Intentos literarios

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Al fin y al cabo, no dejás paz sin turbar.

Venís sin remolque a parir signos de preguntas.

Te das mania para nada pero lucís tu mejor habilidad con una gambeta para diván.

Me zumba en el oído la ausencia de tu voz.

Escucho a ese silencio como a pocas cosas.

A veces tengo la certeza: ahí está mi razón de ser.

El café ya se enfrió y afuera está desbordado de otoño.

Quisiera salir para descifrar la ciudad… pero hay tantos otros enigmas.

El agua queda en las nubes y se niega  a apagar este collage que se  incendió con el cigarrillo.

Hay humo en la casa y se me ahoga el pensamiento.

El final de American Beauty. Fragmentos de Festen. Unas palabras del Borges que nunca leí con tanta atención como en esa frase sobre el olvido.

El arte es un oasis y salva cuando venís con ese afán de no dejar paz sin turbar.

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Desde este sábado 13 y hasta el 21 de noviembre se desarrollará el 25° Festival Internacional de Mar del Plata. Esta edición trae buenas nuevas para el cine cordobés, ya que cuatro producciones audiovisuales locales participarán del prestigioso evento. La tonada cordobesa dirá presente como nunca antes en la ciudad feliz. Dicho reconocimiento es una buena rampa para que las producciones locales se muestren en el ámbito cinematográfico nacional e internacional.

El largometraje De caravana, de Rosendo Ruiz, participa de la Competencia Internacional de Largometrajes. Los realizadores de esta peli deberán agrandar las puertas al momento de ingresar al Festival porque esos cuerpos andan rebalsados de orgullo. Y no es para menos: esta competencia es la más importante que tiene el Festival.

Su director, Rosendo Ruiz, afirmó que la selección “fue una gran sorpresa” ya que preveían ingresar a la Competencia Argentina, pero les avisaron que el filme había quedado seleccionado para la Competencia Internacional. “Sentimos una gran felicidad porque es un reconocimiento muy grande para todos”, comentó Ruiz.

El documental Cuidado con los Trenes, de Verónica Rocha, ingresó en la sección “Work in progress”, que entrega como premio la ampliación de la película a 35 mm. Esto implicaría un importante empuje para una producción que fue filmada a pulmón en Cruz del Eje con el fin de reconstruir, a partir de testimonios, la importancia que históricamente tuvo el ferrocarril para esta ciudad.

En la en la Competencia Argentina de Cortometrajes participarán dos cortos locales: Árbol, de Lucas Schiaroli y Lote 30, de Christian Leiva.

Árbol forma parte de Historias breves VI, un concurso organizado por el Instituto Nacional de Cine (Incaa) para dar a conocer la nueva generación de cineastas argentinos. El prometedor director cordobés Lucas Schiaroli tuvo así la posibilidad de producir un cortometraje con el mejor nivel del cine industrial. Su filme, además de participar en el concurso, se proyecta en carácter de pre-estreno en Mar del Plata.

Lote 30 es el trabajo final que Leiva presentó en la escuela audiovisual La Metro con perspectivas de que supere a una mera producción académica. Y, con un arduo trabajo de por medio, lo logró.

La participación de estas cuatro producciones locales en el renombrado Festival Internacional de Mar del Plata da cuentas de que el cine cordobés está en su mejor momento.

Ficha técnica de las pelis

De caravana

Guión y Dirección: Rosendo Ruiz

Producción Ejecutiva: Inés Moyano

Elenco: Francisco Colja, Yohana Pereyra, Martín Rena, Rodrigo Savina y Gustavo Almada

De caravana retrata una insólita semana en la vida de Juan Cruz, un fotógrafo que trabaja en una agencia reconocida de Córdoba y tiene como tarea realizar el arte del nuevo disco de La Mona Jiménez. En este ámbito cuartetero desconocido para él, conoce otro mundo, el de Sara, una joven atractiva con quien se involucra en una peligrosa caravana de aventuras, con historia de amor incluida.

 

 Cuidado con los trenes

Guión y Dirección: Verónica Rocha

Producción Ejecutiva: Diego Pigini, Pablo Spollansky

Elenco: Luna Paz, Eva Bianco

En este documental, a través de los recuerdos y del imaginario de su niñez, Verónica Rocha se pregunta las causas del cierre de los talleres ferroviarios de Cruz del Eje, que pertenecieron al Ferrocarril General Belgrano. Allí trabajaron su abuelo y su padre. Junto a material de archivo y entrevistas a ex ferroviarios cuenta cómo era Cruz del Eje en épocas de su abuelo, cuando el Estado creó los talleres; cómo fue creciendo Cruz del Eje en épocas de su padre, cuando el Estado amplió los talleres. Finalmente, muestra la lucha de los ferroviarios para resistir los intentos de cierre del taller hasta 1978. En ese año el Estado ordena el cierre definitivo generando un negativo impacto social, económico y geográfico en la ciudad.

Página oficial: www.cuidadoconlostrenes.com.ar

Árbol (HISTORIAS BREVES VI)

Guión, Dirección y Montaje: Lucas Schiaroli

Producción Ejecutiva: Juan Maristan y Pablo Spollansky.

Elenco: Néstor Rosso, Ana Farías, Ana Laura Ré, Octavio Martín Ré.

Este cortometraje aborda dos temas fuertes. Por un lado, la problemática ambiental debido a la explotación indiscriminada de los recursos naturales y el impacto que produce esta destrucción.

Muestra como en medio de un campo desolado por el invierno el padre de una familia campesina debe resolver una problemática: mantener el calor en su hogar. Enfrenta este dilema cuando sólo queda un árbol en toda la comarca.

Su director comentó: Árbol plantea la situación de una familia marginada, donde las opciones de subsistencia conducen al hombre a acciones desafortunadas, intentando murmurar al espectador sobre las consecuencias de la inconsciencia del hombre y de un modo de vida que nos lleva a la aniquilación de la humanidad”.

LOTE 30



Dirección: Christian Leiva.

Producción: Martín Araujo.

Elenco: Mario Silva, Horacio Fernández, Javier Ortiz

La monótona vida del comisario de un pueblo se ve alterada. Esto se debe a un robo que lo desconcierta: el de un par de botas del almacén local.

El culpable del hurto, un humilde hachero, es detenido e interrogado. Su hermético silencio con respecto al hecho aumenta más aún la confusión del comisario, quien sólo obtiene del detenido un simple dato: las botas sustraídas se encuentran en el rancho del acusado.

A partir de allí el comisario se encuentra con un elemento que cambiará sus suposiciones.

 Apoyo para el cine local: Cabe destacar que Cuidado con los trenes, Árbol y De Caravana contaron con un subsidio del Incaa.

De Caravana recibió también el apoyo del Plan Provincial de Fomento a la Industria Cinematográfica que, de continuar vigente, permitiría pensar en una posible producción audiovisual federal en la Argentina.

  Publicado en CbaNoticias:http://www.cbanoticias.net/cultura/pelis-cordobesas-en-el-festival-de-cine-de-mar-del-plata/2441012


[El cine cordobés transpira la camiseta]
Cine con acento Cordooobés 
Fotos: Estefanía Di Rienzo

En Ciudad Universitaria los estudiantes vuelven a sus casas con el paso cansado. Es que el pasado miércoles 20 fue, en cuestiones climáticas, “un día de miércole”. La máxima de  31° que invadió a la capital cordobesa dejó a muchos con el sudor en la frente.

El reloj marca las 17.30 y en la fotogalería de Ciencias Económicas se inaugura la muestra Cine cordooobés, donde exponen fotos fijas sobre tres películas locales. Es una anticipación de lo que se podrá ver en la pantalla grande cuando se estrene Hipólito, DeCaravana y El invierno de los raros que brincan. El público  asistente ingresa al subsuelo, donde se desarrolla la exposición.

Cada escalera que baja acorta las distancias con las fotos que hay para ver, pero también con el calor que hay para sentir. Esto no desentona con el perfil del evento, que tiene al cine local como protagonista. Es más, parece una metáfora sobre el esfuerzo que los realizadores locales hacen desde el subsuelo en el que se suele dejar a las producciones cinematográficas del interior del país. La irónica frase que anuncia que “Dios está en todas partes, pero atiende en Bs. As” todavía tiene mucho de cierto.

Los realizadores cordobeses lo saben, pero aceptan el desafío y juegan la pulseada. Se pusieron la camiseta y la transpiraron. Así llegaron a pensar y hacer la película que soñaron. Ahora siguen transpirando la camiseta para que el estreno tenga la repercusión que esperan.

En eso estaban el pasado miércoles que, en cuestiones climáticas, ya sabe usted que fue “un día de miércole”. Pero a los trabajadores locales del séptimo arte esto los tiene sin descuido. Están acostumbrados al sudor en la frente. Sudor que marcó el esfuerzo con el que lograron rodar tres películas en Argentina, lo que no es poco. Y desde Córdoba, lo que es mucho.

El adelanto, en fotos

La exposición de las fotos fijas es una muestra de lo que cada una de las tres películas cordobesas tiene para dar. A esto le suman algunas imágenes que desnudan el “detrás de cámara”, escenario donde los cordobeses hacedores de ilusiones explotan el ingenio para que las imágenes cinematográficas queden igual o mejor a como se las imaginaron en un principio.

El fotógrafo de Hipólito 1935, Ricardo Veteri, registra el contradictorio paisaje pueblerino que forma parte de la peli. Una de sus fotos retrata el típico almacén de época del pueblo. La imagen invita a perderse, sin apuros, entre cada antiguo objeto de bazar, como si fuese en el interior del pueblo donde lo apacible se puede mantener. La síntesis del caos reinante en las calles del pueblo se deja ver en otro click de Veteri, donde varios uniformados de gestos duros  portan armas que levantan el polvo de las calles de tierra, quitando la tranquilidad a las casas de techo alto y frente antiguo.

En DeCarvana el fotógrafo Marcos Crapa se centró en la vida nocturna, jugando desde  las imágenes con la estética particular de las luces y sus movimientos y unos personajes que se muestran acelerados, a puro ritmo. Una foto en particular desentona con esta línea: allí, un hombre descansa en su cama, se fuma un cigarrillo  mientras contempla con admiración los numerosos afiches de  La Mona que decoran una gastada pared.

Matías Zanotto, fotógrafo de El invierno de los raros que brincan posa su cámara en las personas y sus detalles gestuales, logrando adelantar algo del perfil psicológico de los personajes. El dramatismo queda registrado en todas y cada una de sus fotos, con rostros que se ven perturbados en sus casas, en sus autos, en sus lugares. En cada rutinario acto los personajes parecen estar en crisis. Como la treintañera que acomoda su vajilla y pierde su mirada en una taza. O la mujer que en el lavamanos del baño lava sus heridas.

Las fotos que se exponen y que pueden verse en la fotogalería de Ciencias Económicas dejan una primera impresión de las tres películas e invitan a verlas.

Hipólito 1935: Como hacer lo que no se debe demostrando que sí se puede

En una reciente entrevista  el director de Hipólito 1935, Teodoro Ciampagna, admitió que su película rompe con algunas “reglas” cinematográficas:

“En cualquier escuela de cine te dicen que no filmes con niños, animales, lluvia y temáticas históricas. Nosotros hicimos todo junto”. Así, dejaron sentado cómo hacer lo que no se debe demostrando que sí se puede.

Esta producción histórica se centra en las elecciones cordobesas para gobernador del año 1935. Cuenta la verídica historia de corrupción política que convierte a un tranquilo pueblo en noticia para las páginas policiales, con muertes incluídas. La ficción se mezcla con la realidad cuando Marcelo es convocado al pueblo como fiscal por el partido radical.

El joven abogado se entera de actos de fraude gracias a Hipólito, un niño que queda en el medio de la historia mientras busca resolver una situación personal. Marcelo, desilusionado de su propia gente, encuentra refugio en su afecto por Hipólito.

Antes de estrenarse, esta película ya cuenta con un premio del Incaa. Fue otorgado en el 2006, después de una capacitación para realizar largometrajes. El resultado de la capacitación fue la presentación de unos 20 proyectos cinematográficos, entre los cuales  la peli Hipólito  1935 fue elegida en primer lugar.

De Caravana: el cuarteto, La Mona y un amor complicado

DeCaravana es una película de de Rosendo Ruiz que cuenta una historia de amor entre un joven de la “alta sociedad” cordobesa y una chica cuartetera. Juan Cruz, fotógrafo amante de la música electrónica, deberá hacer el arte del nuevo disco de La Mona. El joven se niega a concurrir a los bailes. Pero conoce a  Sara, una chica que le muestra el mundo cuartetero de cerca. A partir de esto se involucran en una caravana a la que no le falta adrenalina ni aventuras.

Esta comedia dramática es la primera  película cordobesa elegida para competir a nivel internacional en el festival cinematográfico de Mar del Plata, lo cual genera mucha expectativa. Y entre los fanáticos de La Mona esperan con ansias poder ver la participación del ídolo actuando.



El invierno de los raros que brincan: los dramas escondidos

El invierno de los raros que brincan es una película de Rodrigo Guerrero que muestra la historia sobre las relaciones interpersonales de seis personas a lo largo de tres días de invierno en una localidad del interior. El relato toma forma a partir del devenir cotidiano de estas personas. Allí salen a luz  los pequeños conflictos, consecuencias de  asuntos no resueltos. Son esas cuestiones aparentemente pequeñas pero que en realidad son verdaderos “dramas existenciales” que escondemos todos.

El trabajo del realizador cordobés es una de las siete películas latinoamericanas seleccionadas para participar a nivel internacional en el festival europeo Mannheim meetings.

El apoyo del Incaa y de la Secretaría de Cultura de Córdoba

Estas tres películas fueron declaradas de interés por el Incaa, lo que implica que cuentan con su financiamiento. Pero dicho financiamiento es otorgado después de que el film se estrena. Para que la realización sea posible  el dinero se necesita con anterioridad. Por eso la Secretaría de Cultura de la Provincia, a través del “Plan de Fomento de la Industria Cinematográfica” otorga una financiación a modo de préstamo. Cuando los filmes se estrenan el INCAA les entrega su subsidio, el cual se devolverá a la provincia  a fin de que financie otros proyectos.

Este acuerdo financiero entre la provincia y el Incaa está regulado por una resolución. Los realizadores coinciden en el gran impulso que este apoyo implica, pero piden que se convierta en ley para que sea una política estable que no dependa del gobierno de turno.

Apostar al cine Cordobés

En Córdoba hay más de 6 mil estudiantes de cine, pero ante la falta de producción cinematográfica local muchos llegan a Buenos Aires con el título en la mano.

Prometen que a partir de esta política de financiamiento entre el INCAA y la provincia se podrán realizar al menos unas cinco películas cordobesas por año. Si lo prometido no queda en deuda, sería un gran empuje y revertiría una situación de abandono que viene acechando al cine local.

En diálogo con Cba noticias el expositor y encargado de la foto fija de la peli “De Caravana”, Marcos Crapa, comentó que los realizadores de las tres pelis se juntaron “con actitud de mostrar que acá en Córdoba se puede producir cine y  del bueno”. Luego dejó en claro lo que necesitan para seguir trabajando:

“Queremos lograr que no se haga todo en Buenos Aires porque acá hay muchísima gente talentosa.  Queremos que el cine cordobés se mueva. Eso es básicamente lo más importante para mí y para todos nosotros”.

Todos los realizadores presentes en la muestra lo saben. Por eso disfrutan de esa fotogalería llena de gente interesada en lo que hicieron. Es una señal de que el cine cordobés se está moviendo. Los cineastas cordobeses están repletos de ilusiones. Tienen tres prometedoras películas para ganar la pulseada y demostrar que el cine del interior puede tener el reconocimiento que merece.


 

III Festival de Cortópolis: Un espacio de difusión, reflexión y formación 
Fotografías: Facundo Martínez | fmartinez@cbanoticias.net
Cortito y al pie (del Cineclub)

En la Metrópoli cordobesa Cortópolis ya es un clásico. Esto es un  mérito de sus organizadores. Mérito que tiene, como mayor virtud, convertir en clásico a un evento que recién va rumbo a su  tercera edición.

Este Festival se concretó en el Cineclub Municipal “Hugo del Carril”, un indiscutible pulmón cultural de la ciudad. Cortópolis logró cubrir un escenario en el que se consagró haciendo el mejor foco: a nivel local es inédito en su propuesta; a nivel nacional se convirtió en un referente cuando de cortometrajes se habla.

Los aficionados a las historias breves del séptimo arte empiezan a hacerse la película. El III Festival Nacional de cortometrajes  y su proyección ya tienen fecha: desde el 28 a al 31 de octubre nuestra ciudad estará “a puro corto”.

CbaNoticias se acercó al Cineclub para entrevistar a dos de sus organizadores, Diego Pigini y Sebastián Mealla. Con café de por medio contaron sobre el surgimiento de Cortópolis, su crecimiento y financiación.

Explicaron la importancia de  las nuevas prácticas audiovisuales que se exhibirán, como el celumetraje y el remetraje. Destacaron las actividades del área de formación del Festival en el nuevo contexto que abre la Tv Digital y la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Además, para los interesados en  la convocatoria, detallaron los criterios de selección y los premios. Para hacerlo corto: una entrevista que no te podés perder.

Cortópolis: surgimiento y crecimiento

-¿Cómo surge Cortópolis?

Diego Pigini: El festival surge del grupo “El Corto”, encargado de la difusión de Cortos en el Cineclub desde hace 7 años. Difundimos más que nada cine cordobés. En el marco de ese espacio se fueron generando distintos proyectos. En el 2006 necesitábamos hacer algo más grande, a nivel nacional. Ahí hacemos el primer Festival de Cortópolis. Fue una necesidad interna del grupo de “El Corto” hacer este espacio de encuentro. Yo lo comparaba con un congreso de médicos por ejemplo, en este caso para ver que están produciendo  a nivel cinematográfico en el resto del país o del mundo. Es una forma de constatar lo que se está haciendo y eso te ayuda a crecer.

-¿Qué cambios hicieron desde la primera edición hasta la de este año, la tercera?

D. P: El esquema en las ediciones básicamente se mantuvo hasta el día de hoy. La muestra competitiva de cortometrajes se hizo desde la primera edición hasta esta. Reúne material producido en Argentina y también hay muestras invitadas especialmente de Latinoamérica y de Europa. Tratamos de ir mejorando cuestiones de organización, de  programación y la calidad de las actividades de formación.

-¿Qué crecimiento notan en la organización y la convocatoria?

D.P: Realmente fue creciendo. En cuanto a convocatoria es bien marcada. En la primera edición se presentaron cerca  de unos 120 cortos y casi 300 en la segunda edición. Eso muestra el reconocimiento que tiene el Festival y cierto prestigio entre los realizadores.  Respecto a la organización la primera vez  que lo hicimos todo fue muy intuitivo, con la experiencia que nos había dado el ciclo “El Corto”. Aprendimos mucho y la segunda edición, desde el punto de vista organizativo, creció. Lo que notamos en la organización de esta tercera edición es que se hace más fácil hacerlo en la medida en que lo hagas bien. Esta vez nos pasó por primera vez que se acerque gente con cierto poder y reconocimiento a ofrecernos ayuda. Eso nos indica que estamos en el buen camino.

-¿Cómo se vincula ese crecimiento con la gestión de fondos para el Festival?

D.P: La cuestión económica es un punto que a mí me parece que es el álgido de todas estas producciones culturales. Nos largamos a hacer el Festival y vamos viendo como buscamos la plata para financiarlo. Si esperáramos a tener toda la plata para hacer el Festival, no arrancaríamos nunca.

Los aportes institucionales son fundamentales. En el 2008 tuvimos un apoyo muy grande a través del España Córdoba por un subsidio de la Agencia española de Cooperación Internacional, entonces estuvimos muy cómodos para hacer el festival. Cuando empezamos a armar la segunda edición esto creció más de lo que nos habíamos imaginado. El Instituto Nacional de Cine (INCAA) también hace un aporte que desde la primera edición ha ido creciendo. Vamos consiguiendo otros aportes institucionales pero la apuesta para esta tercera edición es lograr un financiamiento desde lo privado porque eso es lo que nos podría asegurar la permanencia para no depender de cuestiones azarosas y de turno.

¿Y para esta edición están logrando financiamiento privado?

D.P: Hemos conseguido algunos fondos. Está asegurada la realización. Después lo que se consigue es para poder ampliar algunas cosas, hacerlo mejor o con más participación de gente. Por ejemplo, el año pasado hicimos un encuentro de realizadores de todas las provincias. Fue único. La primera vez que se hizo esto y todavía tiene eco. Más que nada  los que provenían de las regiones más desfavorecidas lo tomaron como algo muy importante, que les dio un empuje para seguir. Un chico de Formosa me contó que ese encuentro había sido muy importante para él. Ese tipo de cosas se puede hacer con dinero porque  que vengan al Festival 20 personas de todo el país te sale plata. Todo ese tipo de cosas las podemos hacer cuando hay dinero.

Cortópolis y las nuevas prácticas audiovisuales

-¿Qué otros aportes está generando Cortópolis en Córdoba y a nivel nacional?

D.P: Para Córdoba creo que es un gran aporte porque es el único festival con estas características. El aporte básico es el de encuentro entre realizadores. Tratamos de hacerlo con el mayor profesionalismo y seriedad. Seriedad en el sentido de la organización, no de un festival solemne. Tratamos de ir incorporando y apoyando lo que nos parece que está bueno. En este caso te introduzco a Seba por lo que hicimos en el 2008 que fue realizar un concurso de celumetrajes, cortos filmados con celulares. Esto anduvo super bien. Fue algo que propusimos tímidamente  y de repente tomó otra dimensión. Después con el taller de celumetrajes tuvimos una gira por Rosario. A nivel internacional ese taller estuvo en Lima, en Medellín y en tres centros culturales de España. Fue una experiencia gratificante.  Decíamos que este concurso de celumetrajes era el hermanito bueno y lindo del otro porque era chiquitito y de repente casi se lo devoró a Cortópolis.

Sebastián Mealla: Yo creo que el crecimiento del Festival también tiene que ver con saber detectar el panorama audiovisual contemporáneo y sus nuevas prácticas. Cuando hablamos del celumetraje incluso la misma terminología es una práctica que es todavía muy  emergente y en el 2008 lo era más todavía. Por eso terminó repercutiendo en Argentina, Latinoamérica y Europa. La selección de celumetrajes que se hizo en el 2008 después circuló en Barcelona, en Bruselas. Sirvió para que hagamos relación con otros espacios. En nuestra ciudad también hubo varias personas que empezaron a especializarse y a convertirse en referentes de la práctica de los microformatos audiovisuales.

Además tiene mucho que ver con esta instancia de participación y exhibición en internet con formatos reducidos relacionados con  condiciones mínimas de producción, con dispositivos portátiles. Me parece que el concurso de celumetrajes es un complemento muy interesante para un festival que tiene un formato más bien tradicional. Nosotros para los celumetrajes generamos un espacio on line en el que seguimos teniendo comentarios  sobre producciones que participaron en concursos de las ediciones pasadas. La lógica es generar un espacio que juegue con esas reglas.

D.P: Tenés la herramienta al alcance de la mano. Después depende de tu creatividad, del trabajo que le pongas y de las ganas. El corto que ganó la competencia del 2008 es muy simple. Pero el que filmó tuvo la sensibilidad para darse cuenta de que ahí había una historia, la editó y quedó super buena. Eso me parece que es lo característico del celumetraje, la posibilidad instantánea del registro.

S.M: Es un formato incunable, que está desarrollando cuál es el lenguaje, el uso de la imagen. Te permite una exploración muy grande  porque no tiene términos muy definidos todavía. El concurso de celumetrajes sumado a una instancia de formación como los talleres es un poco nuestra apuesta para hacer este doble juego de difusión y de documentación, pero al mismo tiempo de reflexión y formación sobre lo que estamos exhibiendo.

D.P: El celumetraje al ser nuevo hay que apoyarlo un poco más, de ahí también el dictado de los talleres.

A fin de mes estaremos haciendo con el Festival Video-Danza Buenos Aires un taller en conjunto que se llama celumetraje danzado. Son celumetrajes aplicados al video danza, que es un género que ya tiene todo un desarrollo.

-¿Alguna otra nueva práctica audiovisual se incorpora al festival en esta edición?

D.P: Sí,  incorporamos una muestra y taller de remetrajes, que son los cortos hechos a partir de material audiovisual disponible, aprovechando cosas  ya filmadas como  material de archivo o encontrado.

A esto lo estamos haciendo en conjunto con Cine Press, que tiene un archivo grande así que nos van a facilitar  material para jugar con eso en el taller. Esta técnica no es nueva pero sí es algo que últimamente ha tomado nuevos aires. La técnica originalmente se llama “Found footage”, metraje encontrado.

S.M: Se suele decir material encontrado porque básicamente trabajás con archivo audiovisual, desde celuloide ha pasado por el video y últimamente con el material que se descarga de internet. Esto es una vuelta al archivo para hacer una re-mezcla, re-apropiación y re-interpretación.

D.P: Una característica de esta técnica es darle una nueva significación, no es  reeditar algo para que quede igual, sino editar algo nuevo  a partir del material que tenés.

Formar para el “abanico de posibilidades de trabajo” de la tv digital y la nueva ley de servicios de comunicación audiovisual

En cuanto al Área de Formación de Cortópolis, Diego Pigini comenta que “este año tiene su pata fundamental relacionada a la producción de contenidos para la televisión”. Esto tiene su explicación en el nuevo contexto que estamos viviendo a nivel nacional: “Con toda  la movida que se viene con la implementación de la Tv digital y la Ley de Comunicación audiovisual se abre todo un gran abanico de posibilidades de trabajo para los realizadores”. Los organizadores del Festival lo saben y trabajan en pos de ese nuevo desafío que tienen los/as trabajadores/as de la comunicación audiovisual, para la cual “se va a necesitar mucho contenido”. Mirá en el video a Diego Pigini detallando las actividades de Cortópolis para enriquecer la producción audiovisual.

La convocatoria y los premios

“El festival ha crecido y uno  de los desafíos que tenemos es convocar más gente de la ciudad”, afirma Pigini en el video que se anexa a esta entrevista. Viendo el video también podrás enterarte qué premios se incorporan al concurso en esta edición del Festival.

Elegir, esa es la cuestión

-¿Cuáles son los criterios de selección que se tienen en cuenta para el material que se exhibe y para el que gana?

D.P: Hay un jurado de preselección que mira todo el material y va puntuando de acuerdo a su subjetividad. Cada uno tiene sus propios mecanismos de puntuación. Se valoran  los distintos aspectos del guión, la puesta, la originalidad de la historia. Nosotros no hacemos al jurado ninguna bajada de qué es lo que preferimos que valoren, lo dejamos a criterio de ellos. Hacen una puntuación, de eso se saca un promedio y en función del tiempo disponible para la exhibición se limita la cantidad de producciones seleccionadas. Después  hay un jurado que  de todos elige los ganadores de acuerdo a los premios.

-¿Cuántas producciones se exhiben en el festival?

D.P: En las  dos ediciones anteriores han entrado 20 o 25. Es una selección grande.

S.M: En el caso de los celumetrajes nosotros hicimos en la primera edición un filtrado por los más votados. Abrimos un canal en You Tube  donde se podían ver los celumetrajes  y los más votados entraban al concurso del jurado.  Había dos premios: el premio del jurado y una mención del público para el más votado. Este año aplicamos una pre- selección  hecha desde la organización del festival y después una selección por parte del jurado externo.

Cuando las tazas de café ya están vacías y la lengua y el tiempo de los entrevistados no da para más, Pigini cierra la entrevista  diciendo que “lo que trata de hacer el Cineclub es ir apuntalando lo que no se da en los lugares más formales de formación en comunicación audiovisual”. Estas palabras se convierten en hechos en diferentes apuestas  culturales de esta institución. Entre esas apuestas Cortópolis pisa fuerte, haciendo un gran aporte a la producción cinematográfica a nivel local y nacional. Ojalá que este Festival de Cortos tenga para largo.

Datos importantes

Recepción de material para los concursos: Los cortos tradicionales se reciben hasta el 1 de septiembre  y  los celumetrajes hasta el 4 de octubre. Más info en: www.cortopolis.com.ar www.facebook.com/cortopolis

Podés mirar los celumetrajes seleccionados para esta tercera edición en: http://www.youtube.com/cortopolis

Organizan este Festival: Cineclub Municipal Hugo del Carril,  Ciclo “El Corto”y  Centro Cultural España Cba.

Medios Asociados: CbaNoticias, Revista La Central y Radio Gamba

Apoyan la iniciativa: Escribiendo Cine, Cinevivo cine independiente, Recursos Culturales, Revista de arte Dadá Mini , Centro Cultural de España en Buenos Aires, Canal 8, Suplemento Cultural Vos de La Voz del Interior, Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, Universidad Empresarial Siglo XXI

Publicado en Cba noticias:

 http://www.cbanoticias.net/cultura/iii-festival-de-cortopolis-un-espacio-de-difusion-reflexion-y-formacion/1931225


Cuando la realidad / se parece a la ficción/

 Lunes 16 de agosto. Los diarios del día de hoy anuncian que la policía atrapó a uno de los encargados de “La Casita Azul”. Con este nombre usted puede pensar que ese lugar es un jardín de infantes. Pero no. No es lo que parece. Es un prostíbulo. ¿O también es lo que parece? Lamentablemente, un prostíbulo también puede ser un jardín de infantes. / La película Nina muestra como Lourdes, una niña paraguaya, y Nina, una adolescente misionera, son capturadas para ser esclavas sexuales.

 “La Casita Azul” funcionaba en Mar del Plata, “La Ciudad Feliz”. En nuestra “Ciudad Feliz” mientras los turistas se exponen al sol muchas mujeres y niñas son obligadas a exponerse al comercio sexual. Las ganancias que deja este impune negocio superan, en la temporada marplatense, el millón de dólares / El filme Nina denuncia que la prostitución es, a nivel internacional, el tercer negocio ilícito más rentable, después de la venta de drogas y de armas. Llega a sumar 32 mil millones de dólares cada año, según informes de la ONU.

En esa “Casita”–que era el prostíbulo más antiguo de la ciudad– la policía encontró a 15 mujeres extranjeras. La mayoría de ellas eran paraguayas y algunas domnicanas. A todas les quitaban el documento y la posibilidad de ver el sol. / Nina demuestra que en la trata de personas inclusive la identidad de niñas y mujeres se prostituye. Y también allí la protagonista está en el encierro total. En una carta destinada a su madre le confiesa, entre lágrimas: “Hace muchos días que no veo el sol”.

 Cuando la ficción se basa en la realidad

 La directora de esta película, Sofía Vaccaro, concretó su segunda producción cinematográfica después de leer en los diarios misioneros varios titulares similares al de hoy. Entusiasmada con la idea de reflejar las problemáticas del nordeste argentino, la directora afirmó que la temática estuvo presente en cada vuelta de hoja de los periódicos:

“Encontré artículos sobre desaparición de chicas misioneras, chicas misioneras o paraguayas rescatadas de una red, encontradas en un prostíbulo”.

 Después de tener un acercamiento con otras temáticas –como los conflictos yerbateros y la situación de los/as inmigrantes– decidió que la trata ilegal de mujeres y niñas para la explotación sexual necesitaba ser visibilizada. “Me pareció que todo eso que se reflejaba en ese diario local estaba planteando una necesidad que había en la región de hablar del tema”, afirmó Vaccaro.

Así surge “Nina”, una película basada en hechos reales. Las protagonistas principales son Lourdes, una niña paraguaya y Nina, una adolescente misionera. Ambas serán víctimas de una pareja que captura jóvenes humildes para luego explotarlas sexualmente en Buenos Aires. Ellas representan parte de la historia de las 550 mujeres que desde 2007 sufren la esclavitud sexual en nuestro país. Son engañadas con la promesa de “una vida mejor” donde un trabajo digno, un sueldo para ayudar a sus familias y la posibilidad de estudiar dejarían de ser algo inalcanzable. La pareja explotadora convence a las dos jóvenes para viajar rumbo a Capital Federal. “Misiones no es la capital. La capital es la capital”, afirma el hombre, que sabe que en lugar de acceder a condiciones laborales dignas serán obligadas a lo más indigno: la explotación sexual. A las chicas les basta con imaginarse un futuro diferente para que los “espejitos de colores” que les venden reflejen la realidad que desean para sus vidas.

La película demuestra que la pobreza económica allana el camino a este negocio internacional que tiene innumerables aspectos. Quizá una de las críticas que se le puede realizar al film sea que sólo se centra en uno de esos aspectos. Nina deja claro que los “entregadores” saben aprovechar las condiciones sociales vulnerables de sus víctimas para engañarlas.

Sin embargo, si el espectador espera que la película denuncie otros aspectos de la temática, es probable que se desilusione. El maltrato, las complicidades alrededor de la esclavitud sexual, la naturalización social de los/as niños/as como objeto sexual son cuestiones a las que el film alude, pero sobre las cuales no profundiza. A pesar de esto, la película es un importante aporte contra la Trata de Mujeres. El filme ya está siendo utilizado como herramienta educativa en colegios de las provincias de Misiones y Buenos Aires. La directora aseguró que este proyecto cinematográfico fue pensado con un objetivo educativo, para que “un tema tan duro y complicado como éste pueda ser visto por chicos/as adolescentes, maestros/as, padres; que verlo genere algún tipo de cambio respecto al tema”. Los diarios de hoy afirman que el 80% de las desapariciones de mujeres y niñas se relacionan con estas redes de trata. Nina contribuye al intento de dar una vuelta de página para la esclavitud sexual deje de ser una temática efímera, para que la indiferencia deje de fortalecer la impunidad.

La película “Nina” obtuvo los siguientes reconocimientos: – Premio del público Primera Muestra de Cine Social de Concordia, abril 2010. – Mención especial XXIV Festival de Cine Latinoamericano Trieste, octubre 2009. – Premio Especial XI Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos “Derhumalc”, junio 2009. – VI Marfici Festival Internacional Cine Independiente, Mar del Plata. Mayo 2010. – I Festival Internacional de Cine y Mujer por la Equidad de Género, Buenos Aires, mayo 2010. – IV Festival de Cine Social y de Derechos Humanos. Valparaíso, chile. Enero 2010. -XXXI Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, diciembre 2009. – XXIV Festival del Cinema Latinoamericano Trieste, octubre 2009. – XVIII Festival Internacional de Cine del Paraguay, octubre 2009. – Festival Tucumán-Cine, Argentina. Octubre 2009. – Apertura VI Festival Internacional Oberá en Cortos, agosto 2009. – Declarada de Interés por la Honorable Cámara de Diputados de la Nación. – Declarada de Interés por el INADI, en su lucha contra la discriminación, la xenofobia y el racismo. – Declarada de interés por la Subsecretaría de Igualdad de Oportunidades. Ministerio de Derechos Humanos del gobierno de Misiones. – Declarada de interés por la Subsecretaría de Derechos Humanos del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. – Declarada de interés legislativo por la Cámara de Diputados de Provincia del Chaco.

Ficha Técnica: NINA, dirigida por Sofía Vaccaro Guión: Pedro Frias, Sofia Vaccaro y Teilo Vellacott Elenco: Muriel Morgerstern, Daniel Valenzuela, Marité Ocampos y Natalia Gutierrez Género: Ficción Documental Duración: 51 Min./ Hdv 16:9 Pal Año: 2009.